22
09
2009
La venganza será terrible del 22/09/2009
Escrito por jschwindt en La Venganza será TerribleDolina, Barton y Schultz.
SEGMENTO CONCEPTUAL:
- Los optimistas.
- Industria del recuerdo.
SEGMENTO DISPOSITIVO:
- La esclavitud.
- Esclavo (Charlo).
SEGMENTO HUMORÍSTICO:
- Doctor, me duele acá: descubren un nuevo músculo facial.
- Easy (Faith No More).
SORDO GANCÉ:
- Caminito soleado (Gardel – Lepera).
- Araca corazón (Delfino – Vaccarezza).
- Blackbird (The Beatles).
- Un momento (Héctor Stamponi).
- A felicidade (Tom Jobim).
- La Rodríguez Fernández.
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Entradas (RSS)
uyuyuy!!!!!! tristeza….
me hizo reir!!
12:21:
‘fíjese usted Dolina’
jajajaja le dijo ‘Dolina’ jajajajaja
Que manera de ahogarse….Agua para Dolina!!
Viendo al Garric, actor de la Inglaterra
el pueblo al aplaudirlo le decía:
” ¡Eres el más gracioso de la tierra… y el más feliz! ”
y el cómico reía.
Victimas del spleen los altos lores
en sus noches más negras y pesadas
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas
Una vez, ante un médico famoso
llegose un hombre de mirar sombrío
“Sufro le dijo un mal tan espantoso,
como la palidez de este rostro mío”.
Nada me causa encanto ni atractivo
no me importa mi nombre ni mi suerte…
en un eterno spleen muriendo vivo
y es mi única ilusión la de la muerte.
Viajad y os distraeréis…
” ¡Tanto he viajado! ”
Las lecturas buscad…
” ¡Tanto he leído! ”
Que os ame una mujer…
” ¡Si soy amado! ”
Un titulo adquirid…
” ¡Noble he nacido! ”
Pobre seréis quizás…
” ¡Tengo riquezas! ”
De lisonjas gustáis?…
” ¡Tantas escucho! ”
Quién tenéis por amigos?
” ¡Mis tristezas! ”
Vais a los cementerios?
” Mucho… mucho… ”
De vuestra vida actual, tenéis testigos?…
” Sí… más no dejo que me impongan yugos,
yo les llamo a los muertos mis amigos,
y a los vivos les llamo mis verdugos”
Me deja, dijo el médico, perplejo vuestro mal
Más, no debo acobardaros
tomad hoy como receta este consejo:
Solo viendo a Garric podréis curaros.
Y a mi me hará reír?…
Ah sí, el sí, os lo juro; la más remisa y austera sociedad le busca ansiosa;
¡Todo el que lo ve muere de risa
tiene una gracia artística asombrosa!
Más… Que os inquieta?…
Así dijo el enfermo: no me curo
Yo soy Garric
Cambiadme la receta!…
Cuantos hay que cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedios
hacen reír como el actor suicida
sin encontrar para su mal remedio.
Cuantas veces al reír se llora
nadie en lo alegre de la risa fíe
porque en las almas que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe.
Cuando huye la fe, muere la calma,
cuando solo abrojos nuestra planta pisa
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste; la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto
que las risas son breves mascaradas
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas!
Juan de Dios Peza
muy lindo
¡Gracias Nashira!
Genial Nashira, gracias.
Antelación del Amor
Ni la intimidad de tu frente
clara como una fiesta
ni la privanza de tu cuerpo,
aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida situándose
en palabras o acallamiento
serán favor tan persuasivo de ideas
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis ávidos brazos.
Virgen milagrosamente otra vez
por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una
dicha en la selección del recuerdo,
me darás esa orilla de tu vida
que tú misma no tienes,
Arrojado a la quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera
quizás como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí.
J.L. Borges
Donde dice gracias nashira o gracias nicolasito deberia decir gracias,
Juan de Dios Peza o gracias jorge luis borges .
chicos dejen de copiar y pegar!! ,escriban sus propios poemas
(en otro blog claro)
saludos
Para pensar…..
Cuando te llamo por
teléfono y tu no quieres
contestar, yo te espero
a la salida, que es cuando
llega tu papá.
Yo no quiero media novia,
yo no quiero media novia,
yo no quiero media novia,
novia entera quiero yo…
R. Ortega
Uhhh—Aquí varias veces se reprimió denigrando algunas opiniones por ser opuestas. ¿Pero ahora prohibir expresiones artísticas? Faa..La intolerancia llega demasiado lejos… Armas kímicas nooo!
PD pa Disoluto: jajajaja!!
Yo conozco una vecina,
que ha comprado una gallina,
que parece una sardina enlatada.
Tiene las patas de alambre,
porque pasa mucha hambre,
y la pobre está todita desplumada.
Pone huevos en la sala,
y también la cocina,
pero nunca los pone en el corral.
La gallina, turuleca,
es un caso singular,
la gallina, turuleca,
está loca de verdad.
Coro
La gallina turuleca,
ha puesto un huevo,
ha puesto dos,
ha puesto tres.
La gallina turuleca,
ha puesto cuatro,
ha puesto cinco,
ha puesto seis.
La gallina turuleca,
ha puesto siete,
ha puesto ocho,
ha puesto nueve.
¿Dónde está esa gallinita?
Déjala, la pobrecita,
déjala que ponga diez.
Gaby, Fofo y Miliky
No nos olvidemo de Milikito po favó, señorrrrrrrrrrrr
Jakuna: aguante los redondos! (mi hijo se llama Patricio Rey, lo juro)
¿Alguien se preguntó para qué está destinado este foro? Porque la historia se repite amigos, cualquier tema que se desarrolle será tarde o temprano repudiado por algunos, burlado por otros, y denostado por un par de ignorantes que sin tener otra cosa que hacer se apuntaron a esta página. ¿A qué debería estar dedicada esta “concienzuda” parte de la web? ¿Por qué los sabelotodos que andan sueltos no elaboran una lista de temas admitidos y otra de censurados y condenables? Adelante amigos, hijos de la inquisición, pandilla de intolerantes, a trabajar… Me voy con una frase que en este caso me ha demostrado que se cumple bastante a la perfección: “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. Salutti!
OFF-TOPIC TOTAL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Voten que se acaba el tiempo:
http://www.lospremiosdelaradio.com.ar/index.html
Qué pasó en el medio del programa que se reían? Había alguien dormido? no entendí… alguien que lee acá fue al programa?
jakuna :cual expresion artistica es copiar y pegar?
manuela:intolerante? inquisidor? me suena g.o.r.d.o
Oyamos un comentario de una oyente del programa “Hasta Cuando” de Capusoto:
“Señorrr montonero Disoluto y de color…Renuncieee! montonero Manuel rreenunciee! Re! nun! cie! ¿Hasta cuando? renuncie montonero Ezequiel Váyase! montoneros renuncien como se fue ese montonero de Jakuna!! Por cierto Juan muy bueno el programa”
La divulgación artística es mucho más válida que la búsqueda implacable de la denuncia sin sentido. Quiero decir: elijo ser propagandista del arte antes que botón.
Saludos.
El reloj de arena
Está bien que se mida con la dura
Sombra que una columna en el estío
Arroja o con el agua de aquel río
En que Heráclito vio nuestra locura
El tiempo, ya que al tiempo y al destino
Se parecen los dos: la imponderable
Sombra diurna y el curso irrevocable
Del agua que prosigue su camino.
Está bien, pero el tiempo en los desiertos
Otra substancia halló, suave y pesada,
Que parece haber sido imaginada
Para medir el tiempo de los muertos.
Surge así el alegórico instrumento
De los grabados de los diccionarios,
La pieza que los grises anticuarios
Relegarán al mundo ceniciento
Del alfil desparejo, de la espada
Inerme, del borroso telescopio,
Del sándalo mordido por el opio
Del polvo, del azar y de la nada.
¿Quién no se ha demorado ante el severo
Y tétrico instrumento que acompaña
En la diestra del dios a la guadaña
Y cuyas líneas repitió Durero?
Por el ápice abierto el cono inverso
Deja caer la cautelosa arena,
Oro gradual que se desprende y llena
El cóncavo cristal de su universo.
El remordimiento
He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida
no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.
Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.
El sueño
Si el sueño fuera ( como dicen ) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?
Elogio de la sombra
La vejez (tal es el nombre que los otros le dan)
puede ser el tiempo de nuestra dicha.
El animal ha muerto o casi ha muerto.
Quedan el hombre y su alma.
Vivo entre formas luminosas y vagas
que no son aún la tiniebla.
Buenos Aires,
que antes se desgarraba en arrabales
hacia la llanura incesante,
ha vuelto a ser la Recoleta, el Retiro,
las borrosas calles del Once
y las precarias casas viejas
que aún llamamos el Sur.
Siempre en mi vida fueron demasiadas las cosas;
Demócrito de Abdera se arrancó los ojos para pensar;
el tiempo ha sido mi Demócrito.
Esta penumbra es lenta y no duele;
fluye por un manso declive
y se parece a la eternidad.
Mis amigos no tienen cara,
las mujeres son lo que fueron hace ya tantos años,
las esquinas pueden ser otras,
no hay letras en las páginas de los libros.
Todo esto debería atemorizarme,
pero es una dulzura, un regreso.
De las generaciones de los textos que hay en la tierra
sólo habré leído unos pocos,
los que sigo leyendo en la memoria,
leyendo y transformando.
Del Sur, del Este, del Oeste, del Norte,
convergen los caminos que me han traído
a mi secreto centro.
Esos caminos fueron ecos y pasos,
mujeres, hombres, agonías, resurrecciones,
días y noches,
entresueños y sueños,
cada ínfimo instante del ayer
y de los ayeres del mundo,
la firme espada del danés y la luna del persa,
los actos de los muertos,
el compartido amor, las palabras,
Emerson y la nieve y tantas cosas.
Ahora puedo olvidarlas. Llego a mi centro,
a mi álgebra y mi clave,
a mi espejo.
Pronto sabré quién soy.
Elvira de Alvear
Todas las cosas tuvo y lentamante
Todas la abandonaron, La hemos visto
Armada de belleza. La mañana
Y el arduo mediodía le mostraron,
Desde su cumbre, los hermosos reinos
De la tierra. La tarde fue borrándolos.
El favor de los astros (la infinita
Y ubicua red de causas) le había dado
La fortuna, que anula las distancias
Como el tapiz del árabe, y confunde
Deseo y posesión, y el don del verso,
Que transforma las penas verdaderas
En una música, un rumor y un símbolo,
Y el fervor, y en la sangre la batalla
De Ituzaingó y el peso de laureles,
Y el goce de perderse en el errante
Río del tiempo (río y laberinto)
Y en los lentos colores de las tardes.
Todas las cosas la dejaron, menos
Una. La generosa cortesía
La acompañó hasta el fin de su jornada,
Más allá del delirio y del eclipse,
De un modo casi angélico. De Elvira
Lo primero que vi, hace tantos años,
Fue la sonrisa y es también lo último.
Everness
Sólo una cosa no hay. Es el olvido.
Dios, que salva el metal, salva la escoria
y cifra en su profética memoria
las lunas que serán y las que han sido
Ya todo está. Los miles de reflejos
que entre los dos crepúsculos del día
tu rostro fue dejando en los espejos
y los que irá dejando todavía.
Y todo es una parte del diverso
cristal de esa memoria, el universo;
no tienen fin sus arduos corredores
y las puertas se cierran a tu paso;
sólo del otro lado del ocaso
verás los Arquetipos y Esplendores.
La luna
A María Kodama
Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.
La rosa
La rosa,
la inmarcesible rosa que no canto,
la que es peso y fragancia,
la del negro jardín en la alta noche,
la de cualquier jardín y cualquier tarde,
la rosa que resurge de la tenue
ceniza por el arte de la alquimia,
la rosa de los persas y de Ariosto,
la que siempre está sola,
la que siempre es la rosa de las rosas,
la joven flor platónica,
la ardiente y ciega rosa que no canto,
la rosa inalcanzable.
Las cosas
El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,
un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde
una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,
ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.
Laberinto
No habrá nunca una puerta. Estás adentro
y el alcázar abarca el universo
y no tiene ni anverso ni reverso
ni externo muro ni secreto centro.
No esperes que el rigor de tu camino
que tercamente se bifurca en otro,
que tercamente se bifurca en otro,
tendrá fin. Es de hierro tu destino
como tu juez. No aguardes la embestida
del toro que es un hombre y cuya extraña
forma plural da horror a la maraña
de interminable piedra entretejida.
No existe. Nada esperes. Ni siquiera
en el negro crepúsculo la fiera.
De “Elogio de la sombra”
Límites
De estas calles que ahondan el poniente,
una habrá (no sé cuál) que he recorrido
ya por última vez, indiferente
y sin adivinarlo, sometido
a quien prefija omnipotentes normas
y una secreta y rígida medida
a las sombras, los sueños y las formas
que destejen y tejen esta vida.
Si para todo hay término y hay tasa
y última vez y nunca más y olvido
¿Quién nos dirá de quién, en esta casa,
sin saberlo, nos hemos despedido?
Tras el cristal ya gris la noche cesa
y del alto de libros que una trunca
sombra dilata por la vaga mesa,
alguno habrá que no leeremos nunca.
Hay en el Sur más de un portón gastado
con sus jarrones de mampostería
y tunas, que a mi paso está vedado
como si fuera una litografía.
Para siempre cerraste alguna puerta
y hay un espejo que te aguarda en vano;
la encrucijada te parece abierta
y la vigila, cuadrifonte, Jano.
Hay, entre todas tus memorias,
una que se ha perdido irreparablemente;
no te verán bajar a aquella fuente
ni el blanco sol ni la amarilla luna.
No volverá tu voz a lo que el persa
dijo en su lengua de aves y de rosas,
cuando al ocaso, ante la luz dispersa,
quieras decir inolvidables cosas.
¿Y el incesante Ródano y el lago,
todo ese ayer sobre el cual hoy me inclino?
Tan perdido estará como Cartago
que con fuego y con sal borró el latino.
Creo en el alba oír un atareado
rumor de multitudes que se alejan;
son los que me ha querido y olvidado;
espacio, tiempo y Borges ya me dejan.
Llaneza
A Haydée Lange
Se abre la verja del jardín
con la docilidad de la página
que una frecuente devoción interroga
y adentro las miradas
no precisan fijarse en los objetos
que ya están cabalmente en la memoria.
Conozco las costumbres y las almas
y ese dialecto de alusiones
que toda agrupación humana va urdiendo.
No necesito hablar
ni mentir privilegios;
bien me conocen quienes aquí me rodean,
bien saben mis congojas y mi flaqueza.
Eso es alcanzar lo más alto,
lo que tal vez nos dará el Cielo:
no admiraciones ni victorias
sino sencillamente ser admitidos
como parte de una Realidad innegable,
como las piedras y los árboles.
Lo nuestro
Amamos lo que no conocemos, lo ya perdido.
El barrio que fue las orillas.
Los antiguos, que ya no pueden defraudarnos, porque son mito y esplendor.
Los seis volúmenes de Schopenhauer, que no acabaremos de leer.
El recuerdo, no la lectura, de la segunda parte del Quijote.
El oriente, que sin duda no existe para el afghano, el persa o el tártaro.
Nuestros mayores, con los que no podríamos conversar durante un cuarto de hora.
Las cambiantes formas de la memoria, que está hecha de olvido.
Los idiomas que apenas desciframos.
Algún verso latino o sajón, que no es otra cosa que un hábito.
Los amigos que no pueden faltarnos, porque se han muerto.
El ilimitado nombre de Shakespeare.
La mujer que está a nuestro lado y que es tan distinta.
El ajedrez y el álgebra, que no sé.
Lo perdido
¿Dónde estará mi vida, la que pudo
haber sido y no fue, la venturosa
o la de triste horror, esa otra cosa
que pudo ser la espada o el escudo
y que no fue? ¿Dónde estará el perdido
antepasado persa o el noruego,
dónde el azar de no quedarme ciego,
dónde el ancla y el mar, dónde el olvido
de ser quien soy? ¿Dónde estará la pura
noche que al rudo labrador confía
el iletrado y laborioso día,
según lo quiere la literatura?
Pienso también en esa compañera
que me esperaba, y que tal vez me espera.
Pooema conjetural
El doctor Francisco Laprida, asesinado el día 23 de septiembre de 1829
por los montoneros de Aldao, piensa antes de morir:
Zumban las balas en la tarde última.
Hay viento y hay cenizas en el viento,
se dispersan el día y la batalla
deforme, y la victoria es de los otros.
Vencen los bárbaros, los gauchos vencen.
Yo, que estudié las leyes y los cánones,
yo, Francisco Narciso de Laprida,
cuya voz declaró la independencia
de estas crueles provincias, derrotado,
de sangre y de sudor manchado el rostro,
sin esperanza ni temor, perdido,
huyo hacia el Sur por arrabales últimos.
Como aquel capitán del Purgatorio
que, huyendo a pie y ensangrentando el llano,
fue cegado y tumbado por la muerte
donde un oscuro río pierde el nombre,
así habré de caer. Hoy es el término.
La noche lateral de los pantanos
me asecha y me demora. Oigo los cascos
de mi caliente muerte que me busca
con jinetes, con belfos y con lanzas.
Yo que anhelé ser otro, ser un hombre
de sentencias, de libros, de dictámenes,
a cielo abierto yaceré entre ciénagas;
pero me endiosa el pecho inexplicable
un júbilo secreto. Al fin me encuentro
con mi destino sudamericano.
A esta ruinosa tarde me llevaba
el laberinto múltiple de pasos
que mis días tejieron desde un día
de la niñez. Al fin he descubierto
la recóndita clave de mis años,
la suerte de Francisco de Laprida,
la letra que faltaba, la perfecta
forma que supo Dios desde el principio.
En el espejo de esta noche alcanzo
mi insospechado rostro eterno. El círculo
se va a cerrar. Yo aguardo que así sea.
Pisan mis pies la sombra de las lanzas
que me buscan. Las befas de mi muerte,
los jinetes, las crines, los caballos,
se ciernen sobre mí … Ya el primer golpe,
ya el duro hierro que me raja el pecho,
el íntimo cuchillo en la garganta.
Los enigmas
Yo que soy el que ahora está cantando.
Seré mañana el misterioso, el muerto,
el morador de un mágico y desierto
orbe sin antes ni después ni cuándo.
Así afirma la mística. Me creo
indigno del Infierno o de la Gloria,
pero nada predigo. Nuestra historia
cambia como las formas de Proteo.
¿Qué errante laberinto, qué blancura
ciega de resplandor será mi suerte,
cuando me entregue el fin de esta aventura
la curiosa experiencia de la muerte?
Quiero beber su cristalino olvido,
ser para siempre; pero no haber sido.
Rosas
En la sala tranquila
cuyo reloj austero derrama
un tiempo ya sin aventuras ni asombro
sobre la decente blancura
que amortaja la pasión roja de la caoba,
alguien, como reproche cariñoso,
pronunció el nombre familiar y temido.
La imagen del tirano
abarrotó el instante,
no clara como un mármol en la tarde,
sino grande y umbría
como la sombra de una montaña remota
y conjeturas y memorias
sucedieron a la mención eventual
como un eco insondable.
Famosamente infame
su nombre fue desolación en las casas,
idolátrico amor en el gauchaje
y horror del tajo en la garganta.
Hoy el olvido borra su censo de muertes,
porque son venales las muertes
si las pensamos como parte del Tiempo,
esa inmortalidad infatigable
que anonada con silenciosa culpa las razas
y en cuya herida siempre abierta
que el último dios habrá de restañar el último día,
cabe toda la sangre derramada.
No sé si Rosas
fue sólo un ávido puñal como los abuelos decían;
creo que fue como tú y yo
un hecho entre los hechos
que vivió en la zozobra cotidiana
y dirigió para exaltaciones y penas
la incertidumbre de otros.
Ahora el mar es una larga separación
entre la ceniza y la patria.
Ya toda vida, por humilde que sea,
puede pisar su nada y su noche.
Ya Dios lo habrá olvidado
y es menos una injuria que una piedad
demorar su infinita disolución
con limosnas de odio.
Sábados
Afuera hay un ocaso, alhaja oscura
engastada en el tiempo,
y una honda ciudad ciega
de hombres que no te vieron.
la tarde calla o canta.
Alguien descrucifica los anhelos
clavados en el piano.
Siempre, la multitud de tu hermosura.
A despecho de tu desamor
tu hermosura
prodiga su milagro por el tiempo.
Está en ti la ventura
como la primavera en el hoja nueva.
Ya casi no soy nadie,
soy tan sólo ese anhelo
que se pierde en la tarde.
En ti está la delicia
como está la crueldad en las espadas.
Soy
Soy el que sabe que no es menos vano
que el vano observador que en el espejo
de silencio y cristal sigue el reflejo
o el cuerpo (da lo mismo) del hermano.
Soy, tácitos amigos, el que sabe
que no hay otra venganza que el olvido
ni otro perdón. Un dios ha concedido
al odio humano esta curiosa llave.
Soy el que pese a tan ilustres modos
de errar, no ha descifrado el laberinto
singular y plural, arduo y distinto,
del tiempo, que es de uno y es de todos.
Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.
Tankas
“He querido adaptar a nuestra prosodia la estrofa
japonesa que consta de un primer verso de cinco sílabas,
de uno de siete, de uno de cinco y de dos últimos de siete.
Quién sabe cómo sonarán estos ejercicios a oídos orientales.
La forma original prescinde asimismo de rimas”. Borges
1
Alto en la cumbre
todo el jardín es luna,
luna de oro.
Más precioso es el roce
de tu boca en la sombra.
2
La voz del ave
que la penumbra esconde
ha enmudecido.
Andas por tu jardín.
Algo, lo sé, te falta.
3
La ajena copa,
la espada que fue espada
en otra mano,
la luna de la calle,
dime, acaso no bastan?
4
Bajo la luna
el tigre de oro y sombra
mira sus garras.
No sabe que en el alba
han destrozado un hombre.
5
Triste la lluvia
que sobre el mármol cae,
triste ser tierra.
Triste no ser los días
del hombre, el sueño, el alba.
6
No haber caído,
como otros de mi sangre,
en la batalla.
Ser en la vana noche
el que cuenta las sílabas.
Una despedida
Tarde que socavó nuestro adiós.
Tarde acerada y deleitosa y monstruosa como un
ángel oscuro.
Tarde cuando vivieron nuestros labios en la desnuda
intimidad de los besos.
El tiempo inevitable se desbordaba sobre el abrazo inútil.
Prodigábamos pasión juntamente, no para nosotros
sino para la soledad ya inmediata.
Nos rechazó la luz; la noche había llegado con urgencia.
Fuimos hasta la verja en esa gravedad de la sombra
que ya el lucero alivia.
Como quien vuelve de un perdido prado yo volví de
tu abrazo.
como quien vuelve de un país de espadas yo volví
de tus lágrimas.
Tarde que dura vívida como un sueño
entre las otras tardes.
Después yo fui alcanzando y rebasando
noches y singladuras.
Una rosa
De las generaciones de las rosas
que en el fondo del tiempo se han perdido
quiero que una se salve del olvido,
una sin marca o signo entre las cosas
que fueron. El destino me depara
este don de nombrar por vez primera
esa flor silenciosa, la postrera
rosa que Milton acercó a su cara,
sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
o blanca rosa de un jardín borrado,
deja mágicamente tu pasado
inmemorial y en este verso brilla,
oro, sangre o marfil o tenebrosa
como en sus manos, invisible rosa.
La iliada ,, canto primero …..
no sean malos
Me gusta “Llaneza”, porque define a algunos que conozco.
Hoy me cabe “Ausencia”.Lo cortapegarían para mí, Nicolasito o “ ?
Ya que estamo.Por favor, perdón y gracias.
Notable la presencia del sustantivo “espejo” en la poesía borgeana.
Tranquilo, Manuel… Al fin y al cabo el sitio te sirvió para conseguir novia ¿no?
Saluditos
uuuuuuuuuuh el insufrible de “manuela MANDEB” de nuevo haciendose el moderador … que tortura por dios
y encima cancherea con frases tipo “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”…
cada vez que abre la boca despeja todas las dudas…
como diria barton: IMBECILLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLL
volve al fotolog gil !!!!!!!!!!!
Algun poema de La Mona Jimenez ?????.-
Se agradece
Poema Ausencia
de Jorge Luis Borges
Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
Roses are red
And ready for plucking
You’re sixteen
And ready for high school
GRACIAS,“, ENFÁTICAS GRACIAS.Sólo recordaba la primera estrofa.
A ver,¿ porque enojarse con el mensajero?.
Si bien no acuerdo totalmente con la última frase de Mandeb,( creo, personalmente, me merezco algo mejor, o que nos merecemos algo mejor, siempre), no veo que haga otra cosa que describir hechos.
Y para eso, tenemos dentro este sistema llamado democracia, por más tuerta, tullida, hipoacúsica y disfásica que nos parezca, algo llamado “elecciones”.
Y hablando de elegir, a veces, sólo a veces, me ha servido esta fracesita que se adjudica a Leonard Cohen, músico canadiense:
“A veces, uno elige de que lado estar, simplemente, viendo quienes están del otro lado”.Cariños
Hummm, fracesita, o frasecita.Horror.
Angie: “Yo ya no sé si soy de los nuestros”
AMOR
¿Preguntas qué es amor, niña querida?
ya te lo han dicho en verso y aún en prosa
que amor es la pintada mariposa
que se quema en las llamas de la vida.
Que amor es una fuente, la escondida,
de la que brota el agua misteriosa
gloria y placer de nuestra edad dichosa
cuna y sepulcro, encuentro y despedida.
Eso te han dicho el fraile y la beata,
pero tú que ya no eres nada lerda,
prepárate a dejar camisa y bata.
¿ Ves este trozo de robusta cuerda
que en tus manos se yergue y se dilata?
¡Esto es amor, lo demás…es mierda!
Felipe Salazar “Pichorra”
Me gusto mucho, lo queria decir (Dami de Ballester).
Manuel Mandeb, esto es lo que es …quizas no sea lo que ud espera.Cambie de canal o funde su propio partido político.
Monica, siento decirle que no voy a acceder a su sugerencia, sé que el par de “seres vivos” a los que me refiero se alegrarían pero por ahora prefiero seguir compartiendo mis reflexiones y leyendo a gente que sí vale la pena en este foro, lo que no entiendo es ese berretín de cuestionar cada cosa que se plantea profundamente. ¿Qué pasa a esta gente le da miedo pensar, o es algo que escapa a sus posibilidades?
Nashira…no se porque me vino a la mente el comentario de que alejandro dolina esta enfermo…y al poner eso despues de la referencia a la tos…tendra que ver??
“La divulgación artística es mucho más válida que la búsqueda implacable de la denuncia sin sentido. Quiero decir: elijo ser propagandista del arte antes que botón.”
Firmo.
Pero igual creo que lo mejor es no contestar.
Y Marcelo, creo que había alguien dormido, efectivamente.
Ajaja, Nashira.Quisiera saber que propuesta indecente le hizo al Negro, después de envolverlo en su manto amoroso, que éste no siguió leyendo el resto.
Cuente ahora que no hay chicos en el auditorio.
Hola Dami,como va la vida, lindo programa, si es que a eso te referías.Cariños.
Jajajaj, Angie, sabes? hace mas de una semana lo envie, fueron esos dias de comienzo de primavera!… Nashira.
Mmmm… ¿Desde cuándo cuestionar significa tener miedo o carecer de la posibilidad de pensar? Lo pregunto en serio, porque estoy tratando de educar a mis hijos en el credo de cuestionarlo absolutamente todo. Capaz que estoy metiendo la pata hasta el caracú.
Anonadados abrazos.
cuestionar el hecho de polemizar o de hablar de ciertos temas es necedad.
Manuel, leéte a vos mismo. Hablás de cuestionar “cosas que se plantean profundamente”, no de cuestionar un hecho o un derecho. Tratemos de no ejercer la pelotudez. Retorcer las cosas, cuando los argumentos son tan evidentes, es pueril y es pelotudez lisa y llana. No me jodas. Siempre te traté con respeto. No me jodas.
Saludos
no, no Adolfo, quise decir lo sig: aquí en este foro se cuestiona el hecho de cuestionar, no sé si me explico. Yo soy el primero que cuestiono y me cuestiono en diferentes asuntos, pero aquí, en este sitio, toda clase de profundización se condena! No se admiten ciertos temas, cualquier cosa que emerja será denostada por algunos personajes que andan pululando por aquí. Y otra cosa, no veo la necesidad de agraviar o de insultar cada vez que se plantea una discusión y aquí sí has caído en el tópico de insultar llamando “pelotudez” a un planteo que hago y que me preocupa. No nos bancamos la discusión profunda y sana. Un saludo
jajajjajaja…….no,…… me río de otra cosa…………. como dice Marcelo.
jajajajaja…. yo tb…..jajajajaa
ja
¿ Educar a los hijos para cuestionarlo TODO??!!! Se puede vivir sin ninguna certeza?!! No es demasiado para sus hijos?!
no te calenté adolfo…
Manuel Mandeb, aquí no es necesario expresar ansias de debate de cualquier cosa, para recibir insultos o agresiones u ofensas. Recordemos la época triste de “X sos insoportable”
Hola Angeles, en verdad me referia al poema de Felipe Salazar que trancribio José Domingo Coso, el programa la verdad no lo escuche todavia… que verguenza!!! (verguenza es robar decia mi vieja y nos bañaba en una palangana en el balcon). Bessoooo.