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12 de Junio de 2007

La difícil unión de Enrique VIII con Catalina de Aragón

Transcripción automática

0:00:00 Hablaremos hoy de la difícil unión de Enrique VIII de Inglaterra con Catalina de Aragon. Ya hablamos aquí muchísimo, de Enrique VIII, también llamado Charles Lawton, o Charles Lawton, aquí en este programa.
0:00:13 Hablamos naturalmente de sus seis mujeres, que fueron como sabemos, Catalina de Aragon, Ana Bolena, Juanita Seymour, Anita de Cleves, Catalina Howard y Catalina Parr.
0:00:23 Nunca hemos contado, sin embargo, un asunto que tuvo que ver con su primer matrimonio.
0:00:29 Y este primer matrimonio provenía de un tratado entre los Reyes Españoles, Fernando de Aragon e Isabel la Católica, que eran los papás de Catalina, y ellos firmaron un tratado con el papá de Enrique VIII, que era Enrique VII.
0:00:46 Pero esta unión se consiguió después de arduas intrigas y algunas desgracias. Así que vamos a ver lo que pasó.
0:00:55 En 1501, Catalina de Aragon, la hija de Fernando a Isabel, eran cuatro mujeres de un muchacho. El muchacho Juan murió, como hemos contado el otro día.
0:01:06 Algunos dicen que después de tomar agua fría, inmediatamente después finalizado un partido de pelota, otros que por demasiada actividad veneria con sus novias.
0:01:20 Las otras mujeres eran Isabel María Joana, que es Juan Alaloca, y esta de hoy que es Catalina de Aragon.
0:01:28 Pues bien, viajó a Londres, Catalina, como garantía de amistad entre España e Inglaterra, y para manifestar que la Casa Española reconocía la dinastía Tudor.
0:01:39 Tenía cuando viajó a Catalina 16 años y había sido prometida a Arturo, que era el heredero, el príncipe de Gales.
0:01:51 El rey como hemos dicho era Enrique VII y el heredero, el hijo mayor, de Enrique VII de Inglaterra, era Arturo.
0:01:59 Los padres de Catalina veían con satisfacción que el futuro de la princesa tuviera en Inglaterra.
0:02:05 Los españoles tenían la idea de que Inglaterra era un sitio sordio y grumoso, pero sabían también que los ingleses eran famosos por su piedad, así como también lo eran los propios castellanos.
0:02:18 Al decir piedad, me refiero a su vocación de cumplir con las normas de la religión, porque en aquel entonces los ingleses eran católicos.
0:02:29 En octubre de 1501 llegó Catalina a Inglaterra y fue recibida por una multitud.
0:02:36 Enrique VII, el rey, el viejo, estaba orgulloso de su nueva nómera.
0:02:41 La pompa era la más espléndida que Londres hubiera visto.
0:02:46 Se dirigió un escenario ahí en la nave de la Catedral de San Pablo y el príncipe Arturo recibió a Catalina y ahí se casaron redondamente.
0:02:57 Como solía suceder, jamás se habían visto.
0:03:01 Se habían visto antes porque no era necesario en aquella urocracia.
0:03:07 Dicen que, ante aquella primera inspección, el príncipe Arturo estuvo más conforme que Catalina.
0:03:14 Catalina era hermosa y gentil y Arturo tenía 15 años.
0:03:19 Era un muchacho frágil, un poquito contrahecho y de aspecto amarillento.
0:03:26 A veces que no las tenías todas con siglos.
0:03:30 Después de la boda se produjo, inclusive, un debate entre los ingleses y los embajadores de España acerca de la convivencia entre los recién casados.
0:03:42 Algunos decían que eran muy jóvenes para la consumación.
0:03:47 Otros, sobre todo los españoles, estaban deseosos de que la Unión se gestara, disculpen el gesto, para certificar el matrimonio y la alianza de los dos países.
0:04:00 Ahí asumió la autoridad el confesor de Catalina y anunció que el deseo expreso de sus majestades católicas era que la joven pareja conviviese sin dilación.
0:04:13 A convivir que se acaba el mundo.
0:04:17 Parece que el príncipe Arturo se mostró notablemente cariño a Oso, etc.
0:04:22 Poco se sabe de la vida que llevaron durante los siguientes meses los dos muchachos.
0:04:29 Catalina hablaba un poco de francés, pero desconocía el inglés.
0:04:34 Arturo conocía lo suficiente de latín como para establecer una comunicación básica.
0:04:40 Parece que compartieron algunas salidas, salían a cazar, y algunos profesores de idioma los iban ayudando.
0:04:49 Pero dice el cronista que un hecho terrible vino a complicar en algo la vida de Catalina y a complicar en todo la de Arturo.
0:04:58 En realidad, el 2 de abril de 1502 Arturo se murió.
0:05:02 Eso es una enorme complicación para un príncipe heredero.
0:05:08 Y Catalina quedó viuda en Inglaterra y sin poder dar a sus padres lo que ellos más anhelaban, la alianza con Londres.
0:05:15 Arturo, según dicen, murió de consumción, lo que en ese tiempo significaba neumonía, no tuberculosis.
0:05:23 Neumonía.
0:05:25 Catalina, abatida, se enfermó también y ni siquiera pudo asistir a los funerales de su esposo.
0:05:35 En España la reacción más que de pena fue de alarma.
0:05:39 Fernando, preocupado por su guerra con Francia, no quería perder la relación establecida con los ingleses.
0:05:46 Y sin embargo no estaba dispuesto a revelar debilidad frente al rey de Inglaterra, Enrique VII.
0:05:53 Entonces mandó al Duque de Estrada, a Londres, para exigir de un modo perentorio, que le devolvieran la parte del adote de Catalina que ya habían agarpado.
0:06:05 Los padres de la novia siempre ponían una suma de dinero que era el adote.
0:06:11 Ahora, ya habían agarpado una parte, los reyes católicos, y mandaron uno allá desde Vuelvo a Melá, si no hay casorios.
0:06:20 Y reclamó también sus derechos a un tercio de los impuestos recaudados en Garlis, en Chester y en Conwall, y la inmediata repatriación de Catalina.
0:06:32 Enrique VII, rey de Inglaterra, también deseaba mantener la alianza, pero era repicente aseder y exigía por el contrario el resto del adote de Catalina.
0:06:44 Flaco, se casaron, se casaron, tipo se murió, qué importa, garpame lo que me debes, garpeme en lo que queda del adote.
0:06:54 Muchas sidas y venidas, embajadores. Mientras tanto la pobre Catalina quedó como reen de los ingleses.
0:07:01 Enrique VII le propuso a Fernando que su hija se casara esta vez con Enrique, el nuevo príncipe de Gales, el hermano menor de Arturo, que entonces tenía 12 años de edad.
0:07:13 Y en el momento que se casó, se casó, se casó, se casó, se casó, se casó, se casó, se casó, se casó, se casó, se casó, se casó.
0:07:23 Y a Fernando no le disgustó la idea.
0:07:26 Pero la noticia provocó un escándalo y el siguiente debate.
0:07:30 Nada impedía que una viuda se volviera a casar, pero no podía hacerlo con su cuñá.
0:07:37 Entonces se produjo una nueva disputa en la que tenía que intervenir el Papa, ¿no?
0:07:44 Fue acerca de la consumación del matrimonio del fallecido Arturo.
0:07:49 Si no había sucedido la unión del heredero con Catalina, bueno, por ahí se podía establecer una nueva boda con el hermano.
0:08:01 El confesor de Catalina se llamaba de Puebla.
0:08:05 Afirmaba que la unión había sido sólidamente constituida.
0:08:11 Otros incluso aseguraban que la princesa y el príncipe habían consumado el matrimonio con deleite y fruición.
0:08:18 Dos payasos del circo Barnum.
0:08:22 Los payasos de deleite y fruición.
0:08:26 Sin embargo, esa no era la opinión mayoritaria.
0:08:30 Y el asunto iba a aparecer mucho tiempo después cuando Charles Latown quiso casarse con la anabolina.
0:08:37 La institutriz de Catalina, de Catalina no, de Catalina. Hablábamos de anabolina y Catalina.
0:08:45 No, es anabolina y catalina.
0:08:48 Pero la institutriz de Catalina se llamaba Elvira.
0:08:51 Estaba muy cómoda en el que la Tierra quería quedarse.
0:08:54 Y se juró que Catalina estaba virgen intacta como cuando vinimos de España.
0:09:00 De ahí viene el dicho.
0:09:05 Y ultrajó al confesor de arriba abajo, que había dicho lo contrario al confesor.
0:09:10 Dijo mentiroso, yo qué sé.
0:09:12 Otra dama de compañía dijo que jamás había visto los príncipes dormir juntos.
0:09:18 En el extremo opuesto, la gente creía que Arturo había muerto justamente por demasiado amor.
0:09:25 Siempre se creía cada vez que se moría uno en aquellos tiempos que era por demasiado.
0:09:31 Yo siempre creí que no.
0:09:33 Espero a veces creo que sí.
0:09:35 Los que decían que Catalina y Arturo no se habían unido, no consiguieron convencer a nadie.
0:09:41 Al final, evidentemente interesado en la alianza de los dos países católicos, el Papa Julio II,
0:09:46 el mismo que había encargado aquellos trabajos a Miguel Ángel,
0:09:50 la famosa tumba de Julio II, que Miguel Ángel nunca pudo terminar,
0:09:54 le encargó su monumento fúnebre a Miguel Ángel cuando estaba vivo.
0:10:03 Desde luego no se lo va a encargar cuando estaba muerto.
0:10:06 Es proverviar la ausencia de encargos de las personas muertas.
0:10:12 Este Papa emitió una extensión del primer grado de afinidad
0:10:17 para que Catalina y el joven Enrique pudieran casarse.
0:10:20 Dicho de otra manera.
0:10:22 El Papa aceptó oficialmente que Arturo y Catalina habían mantenido relaciones.
0:10:29 Yo no estoy de acuerdo con esa afirmación del cronista.
0:10:32 Porque la causal que invocaba el propio rey cuando quiso desprenderse de Catalina para casarse con Ana Bolena
0:10:37 era que él se había enterado de que sí habían tenido relaciones,
0:10:41 que él solo se había casado porque pensaba que no,
0:10:45 y que el permiso de la Iglesia se debía a que no habían tenido relaciones.
0:10:49 Está mal el informe.
0:10:51 El Papa, si hizo el otario, dijo no.
0:10:54 Para mí no tuvo nada.
0:10:58 Bueno, los con suegro Fernando de Aragón y Enrique VII quedaron conformes
0:11:05 y el príncipe Enrique, al cumplir los quince,
0:11:09 se casó con Catalina en una Iglesia franciscana de Gringwich
0:11:13 cuando ya era rey.
0:11:15 Porque Enrique VII tuvo la precaución de morirse en esos meses
0:11:23 para que ya directamente su hijo se casara haciendo rey.
0:11:27 Así que se murió.
0:11:29 Enrique VIII pudo unirse a la hermosa Catalina con una dispensa del Papa.
0:11:35 Después tuvo que ludir al Papa para casarse con otra hermosa,
0:11:40 como lo fuese a ustedes Ana Bolena.
0:11:43 Y sus principales argumentos fueron justamente la anulidad de su matrimonio.
0:11:48 Él, cuando se cansó de Catalina, mejor dicho, cuando Catalina no le dio hijos,
0:11:52 dijo momento, me dejaron porque decían que mi hermano Arturo
0:11:59 no había tenido relaciones con Catalina.
0:12:02 Bueno, yo ahora digo que es mentira que tuvieron,
0:12:05 así que todo este matrimonio, que pasó hace cuántos años, es nulo.
0:12:09 Y dijo eso y bueno, en virtud de ese entuerto,
0:12:15 nada menos que se dividió la Iglesia de Inglaterra y la Iglesia Católica,
0:12:23 nació del Anglicanismo.
0:12:25 Pero ahora bien, si consumó el matrimonio entre Arturo y Catalina,
0:12:29 si quieres decir que sí, llama al 0801.
0:12:34 Si queréis decir que no, 0802.
0:12:37 Si queréis decir que más o menos, 0803.
0:12:41 Bueno, y no lo sabemos, probablemente sí,
0:12:48 pero ahora quizá no se importa poco, pero en aquel tiempo
0:12:53 se consideraba un acto incessuoso el casarse con la viuda del hermano de uno.
0:13:04 Pero bueno, ¿quiénes importaba a ellos?
0:13:07 Y lo que estaban buscando era una alianza de sangre entre Inglaterra y España.
0:13:11 Como sabemos, la alianza entre Enrique y Catalina tampoco prosperó,
0:13:16 porque iba a ser justamente la hija de Ana Bolena,
0:13:20 la hija de la siguiente esposa, la que iba a enfrentar
0:13:23 y la que iba a derrotar a la nación española
0:13:25 en la pantalla más desastrosa de la historia de España.
0:13:29 Así que Enrique tuvo con Catalina ningún hijo.
0:13:32 Después con Ana Bolena, una hija que fue el huevo Isabel Inglaterra.
0:13:37 Así que todo salió más.
0:13:39 Todo este dios que hicimos, a ver si Arturo...
0:13:42 ¿Apáais saber que era fea?
0:13:44 Había estado con esta muchacha o no, fue perfectamente inútil,
0:13:48 porque Enrique no pudo engendrar con Catalina
0:13:52 y después se enamoró de Ana Bolena
0:13:56 y vino a ser la hija de Anita Bolena,
0:13:59 la que destruyera el poderío naval de España para siempre.
0:14:07 Qué terrible, ¿no?
0:14:09 Casi siempre se habla de este segundo matrimonio enrique, de Ana Bolena,
0:14:14 porque cómo terminó ese matrimonio.
0:14:16 Él le mandó cortar la cabeza por infidelidad.
0:14:20 Así que no era muy bueno con sus esposas.
0:14:28 Si no se hubiera muerto Arturo, otro gallo cantaría.
0:14:36 Primero déjeme levantar una protesta contra el confesor de Catalina.
0:14:41 O sea, ¿qué es esto de andar contando si tuvo o no tuvo con el marido?
0:14:46 Justamente un confesor trabaja de otra cosa, trabaja de no contar.
0:14:49 Que lo diga usted, pero si a usted lo hubiera llamado como psicoanalista de Catalina...
0:14:54 Sí, no hubiera dicho nada.
0:14:55 ¿Y cómo no hubiera dicho nada? Tiene que decirse.
0:14:58 Que usted es mi amigo Enrique Octavo, y si quiere casar con esta chica,
0:15:02 yo soy acá, disculpe, el juez.
0:15:08 Ah, bueno, pero ni siquiera el juez y el papa.
0:15:11 El papa Julio II.
0:15:13 Muy encantado.
0:15:14 Julio, mayor gusto, cualquier cosa que quiera.
0:15:17 Cuente conmigo, ¿eh?
0:15:18 Si, bueno.
0:15:20 ¿Tú tiene como de arriba?
0:15:23 Y bueno, mire, usted tiene que decirnos a esta chica cuando iba a la sesión de psicoanálisis, ¿no es cierto?
0:15:31 No le contó si estuvo con Armando, con Arturo, con Arturo.
0:15:38 Contar me contó, sí.
0:15:40 Ah, bueno, entonces díganos, porque estamos esperando.
0:15:43 Si no estuvo el señor acá, Enrique, se va a casar con ella, pero si estuvo, ¿no es cierto?
0:15:49 Si no quiere perder la cabeza, cuente.
0:15:53 Cuente no si cuentes no es lo que queremos oír, no va a contar cualquier cosa.
0:15:56 Ya sabes, eh.
0:15:58 Díganos, no le dijo, mire, yo no estuve nunca.
0:16:01 No puedo decir lo que me dijo.
0:16:05 Ustedes saben...
0:16:06 Que le digo.
0:16:07 Ustedes saben que por suerte para el universo, ni el juez está por encima de la ley.
0:16:15 Y la ley...
0:16:16 Pero el papa sí.
0:16:18 Y el rey que...
0:16:19 El rey también.
0:16:21 Ej, ej, no tenga hacer nada.
0:16:22 Así que bueno, como...
0:16:23 No tenga hacer goberno.
0:16:24 Como tengo una ley que me ampara...
0:16:26 Que te ampara, no tenga hacer ningún frogue, que te vamos a romper el alma.
0:16:30 Bueno, bueno, entonces levantar esta protesta, voy a dedicar esto a Catalina, que era muy bella, que era...
0:16:37 Este me cae simpática.
0:16:39 En realidad, la seis esposas de este hombre, no porque todas me gusten mucho, sino por el destino fatal, que han tenido...
0:16:46 Había alguna que era medio fea.
0:16:48 Y ya que usted me deja dedicar a un músico que, allá por comienzo, los 70, un músico muy bueno, del rock, se llama Rick Wakeman.
0:16:57 Escribió un disco al que se llamó La Seix Esposas de Enrique Octavo.
0:17:01 Escribió un disco, como hizo?
0:17:03 No, no, escribió unas composiciones que grabó un disco con su teclado, solamente un tempiano, sintetizador, La Seix Esposas de Enrique Octavo.
0:17:11 ¿Cómo era, me lo dices?
0:17:12 Seix temas.
0:17:13 ¿Tú te no la sabes?
0:17:14 No, para que te atras.
0:17:15 No, no, es muy difícil de una melodía, digamos.
0:17:19 Describía la personalidad de cada una de estas mujeres con su música.
0:17:23 Esa cual le suena a usted, él.
0:17:26 Cualquiera, pues.
0:17:27 Bueno, Catalina...
0:17:28 ¿De ese onde?
0:17:29 De esa onda.
0:17:30 Y esta, esta no le gusta.
0:17:33 Catalina fue a Inglaterra, a Inglaterra.
0:17:39 Esa es de Inglaterra.
0:17:41 Ese me gusta.
0:17:42 Pero en otra tonalidad le va a gustar más.
0:17:44 Me va a gustar más, ¿no?
0:17:46 Catalina fue a Inglaterra, a casarse con un rey.
0:17:51 Catalina, sí, Catalina, y qué bien.
0:17:56 Bueno, no creo que no era así, pero es calinda esta también.
0:18:01 ¿Podría escribir usted su versión moderna de las seis esposas de Enrique Octavo?
0:18:05 Sí, podría, pero no pegó tiempo.
0:18:06 Vamos, a falta de...
0:18:08 De la cinta.
0:18:09 De la cinta.
0:18:10 De la cinta.
0:18:14 Vamos, a falta de canciones directamente alusivas a utilizar alusiones lunares, como el tango,
0:18:25 el bellísimo tango que se llama Cineza.
0:18:27 Cineza...
0:18:28 Se quedó Arturo.
0:18:30 Se quedó Arturo, pero también la vida de Enrique Octavo fue un continuo y voluntario Cineza.
0:18:39 Él quería quedarse Cineza.
0:18:43 Se quedó primero sin Catalina de Aragón, después sin Anita Bolena, después sin Ana de Clebs,
0:18:50 después de Céymur, después de Catalina Jaguer, después de Catalina Pá.
0:18:56 Se quedó siempre Cineza.
0:18:58 Lo encantaba quedarse Cineza.
0:19:02 Cineza es un hermoso tango que va a cantar uno de sus autores, que es Charlo.
0:19:11 Este cuarto tuvo toda su terreno en la edad, y este espejo reflejó su cara buena.
0:19:40 El atiende que la sombra me condena la mano misteriosa del reloj.
0:19:49 Ya se fue, me dice todo con tristeza, y el vaso del alcohol ya no me ayuda.
0:19:58 No puedo corazón vivir sin Cineza, sin Cineza que era todo agasó.
0:20:07 Sin ella estoy sin ella triste y solo pensar que por querer la la de te.
0:20:16 Pensar que era la vida de mis ojos, pensar que de mis ojos la arranqué.
0:20:31 Jamás ha de saber que me maté, que veo mi amargura como un loco, que muero por la angustia de querer.
0:20:49 Si le encuentran mis amigos no le digan que me vieron solitario y debo helado.
0:20:58 Puntar entre las sombras del pasado las cosas que me hablan de amor.
0:21:07 Pero inútil es la noche que le esconde, y es la vida cruel que me castiga.
0:21:16 Tan solo en que la sombra me responde, que la sombra de la ausencia y de la vio.
0:21:26 Sin ella estoy sin ella triste y solo pensar que por querer la la de te.
0:21:35 Pensar que era la vida de mis ojos, pensar que de mis ojos la arranqué.
0:21:50 Jamás ha de saber que me maté, que veo mi amargura como un loco, que muero por la angustia de querer.
0:22:16 En la venganza será terrible hemos escuchado a Charlo interpretando de Charlo y Cátulo Castillo sin ella.

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