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15 de Noviembre de 2004

**INEDITO**

Transcripción automática

0:00:00 Homenaje a los dentistas.
0:00:05 Yo no sé si hoy es el día del dentista,
0:00:09 pero probablemente no,
0:00:11 todo y no, seguro que no.
0:00:13 Igual contaremos algunas curiosidades acerca de
0:00:17 padecimientos mentales de los reyes y las reinas
0:00:22 y también algunas intervenciones de los dentistas.
0:00:27 Vamos a ver qué le sucedió a Luis XIV.
0:00:31 Allá por 1670 era médico del rey el señor Anton Danzian.
0:00:36 Entre sus obligaciones uncionarios para el aciero
0:00:40 estaba la de llevar al día una especie de diario de la salud del rey.
0:00:45 Y la verdad que Muncher no anotaba porque Luis era un hombre robusto,
0:00:50 que escabiaba, casaba, comía, comuna bestia
0:00:54 y hacía el amor todos los días.
0:00:56 Cada tanto danzian anotaba eso sí, unos dolores de dilomites.
0:01:01 Y según parece no fueron tratados estos dolores
0:01:05 y las consecuencias llegaron en 1665.
0:01:08 Dice el cronista.
0:01:10 Ese año se le reveló al rey la infantería de la parte izquierda
0:01:15 del machilar superior y tuvieron que desterrarle
0:01:18 todos los dientes de ese lado.
0:01:20 Se le reveló con velar a Gantavijá.
0:01:23 Es una rebelión de esos dientes.
0:01:28 Bueno, aquí la intervención no fue muy exitosa.
0:01:31 La zona estaba infectada.
0:01:34 Y entonces quienes le sacaron los dientes le arrancaron también
0:01:38 un pedazo de hueso del machilar superior.
0:01:41 Le quedó un agujero.
0:01:44 Pero este agujero le dio a Luis XIV una habilidad
0:01:47 con la que divertía a sus cortesanos.
0:01:50 El rey podía meterse agua en la boca
0:01:53 y lanzarla por la nariz sin padecer ningún ávago.
0:01:59 Y naturalmente perfeccionó esta habilidad
0:02:03 hasta tal punto que podía elegir el orificio nazar
0:02:08 y lanzar el líquido a sus cortesanos con toda violencia.
0:02:13 Lo hacía a cada momento.
0:02:16 Los ayudas de Cámara decían que el rey se quejaba de ester
0:02:20 e intentaban explicarle que no debía tentarse
0:02:23 con aquella distracción cada vez que bebía.
0:02:26 Madame Mentenón, por entonces favorita real,
0:02:29 se quejaba margamente por ese juego.
0:02:32 Y más se quejó cuando el agujero se infectó
0:02:34 y comenzó a voler mal.
0:02:37 Luis XIV debió renunciar a esta gracia,
0:02:40 lamentablemente, ¿no?
0:02:42 Y los renoquen les cerraran aquel agujero.
0:02:47 Soportó 14 caumferizaciones.
0:02:50 Sufrió tanto que la gente creció que se iba a morir
0:02:54 y empezó a rezar por él.
0:02:57 En medio de los ataques, Luis,
0:03:00 tal vez porque le dolió mucho,
0:03:02 dictó sentencia de muerte a D'Ancun,
0:03:06 al cirujano Gugua y otro cirujano,
0:03:08 que se llamaba Guille de Choliac.
0:03:11 Y, especialmente, el problema que resolucionó
0:03:14 y el rey no padeció nuevos ataques de eso ahora.
0:03:18 Pero no sé si levantó
0:03:20 aquellas sentencias contra sus médicos.
0:03:24 Tenemos hoy muchas otras historias
0:03:28 en este homenaje que hacemos a los dentistas.
0:03:41 Yo sentí estar como así.
0:03:46 No lo suelten así, no voló.
0:03:50 Conmigo se dejó a quien se deneló.
0:03:54 A veces quedan mal y se dan vuelo.
0:03:58 Fuelo, quien se está aquí.
0:04:03 Con más la boca bien danlo así.
0:04:07 Y me ha dejado que sufri
0:04:10 los dentistas como así.
0:04:16 Bueno, muchas gracias al coro del bar del infierno.
0:04:20 Contaremos algo que sucedió con Isabel I en la terra.
0:04:29 Parece que, desde muy cica, le gustaban mucho los dulces a Isabel.
0:04:34 Y, ya de grande, llevaba siempre
0:04:37 hasta de la cintura una bolsa con confites,
0:04:40 que no abandonaba jamás.
0:04:43 Un abuelo de Isabel, Jacobo IV, que regó en Escorcia,
0:04:48 era dentista exicionado.
0:04:52 En 1503 llamó un barbero
0:04:55 para que le sacara una muela que le dolía
0:04:58 y el barbero le enseguió la técnica de las extracciones.
0:05:01 Y desde entonces se dedicó a practicarlas con sus cortesanos,
0:05:04 con los familiares, con los sirvientes,
0:05:07 incluso cuando no era necesario.
0:05:10 Y llegó a poseer una estupenda colección de pinzas,
0:05:14 de palancas, cauterios para quemar los dientes doloridos,
0:05:18 que se los dejó.
0:05:19 Y Jacobo anduvo toda su vida con dos mondadientes de oro,
0:05:22 colgados de una cadena que llevaba el cuello,
0:05:24 para actuar en cualquier circunstancia.
0:05:27 Su joven era ser dentista.
0:05:29 Pero volvamos a su lija, ¿no, Isabel?
0:05:32 El 17 de octubre de 1868, el Condrelator escribió a Lord Borgie,
0:05:37 diciéndole que la reina tenía dolores en la mestizia.
0:05:42 Muy pronto el Estado de Isabel era tan crítico
0:05:46 que se pensó en sacarle una muela que estaba afulera.
0:05:50 Pero Isabel no quería saber nada con la extracción.
0:05:54 Recuerde que no existía ningún tipo de anestesia
0:05:57 y que los saca muelas eran considerados de la peor manera.
0:06:02 Con esa idrilla acerca de los dentistas,
0:06:05 Isabel había ordenado que ninguno de esos hombres
0:06:08 se le acercara bajo pena de muerte,
0:06:11 pero le seguía doliendo.
0:06:13 Entonces se lo vi pondricano de Londres,
0:06:16 intervino y le explicó a la reina
0:06:19 que esa cazura muela no era una cosa tanta arregla.
0:06:22 Entonces la reina dijo,
0:06:24 si, la que para eso se oiso.
0:06:26 Entonces se lo vi, le dijo,
0:06:28 aunque a mí me tocara, seguiría pensando lo mismo.
0:06:31 Pues demostrarlo, reticó Isabel
0:06:34 y le ordenó sacarle una muela.
0:06:37 Así que lo vi, debió someterse una extracción.
0:06:41 Entonces una muela que calculó, yo estaría buena.
0:06:44 Y como puro silenció su dolor
0:06:47 para demostrarle a la reina que no dolía tanto,
0:06:50 después de la intervención,
0:06:52 después siguió sermoneando,
0:06:54 ahí ya ven, con la boca salgrante,
0:06:57 entre escupida y escupida.
0:07:00 Le dijo,
0:07:02 si había que conformarse con los envíos
0:07:04 de quebrantos que Dios mandaba
0:07:06 para probar las fortalezas
0:07:08 de aquellos que contraían responsabilidades superiores,
0:07:11 etcétera, etcétera.
0:07:13 Isabel explicó que no quería probar su fortaleza,
0:07:15 sino saber si dolía o no.
0:07:20 en el final se dejó tratar y descargaron la muela.
0:07:23 Pero para que no se escucharan los alaríos
0:07:25 de la reina en la terra,
0:07:27 se llaman las puertas y ventanas de la sala.
0:07:30 Pero la dentadura de Isabel al hubo siempre mal.
0:07:32 Desde el 1567,
0:07:34 chupó Canela
0:07:36 para emascarar la fetidez de su aliento.
0:07:39 Era famosa en todo el reino.
0:07:42 En 1570 recibió como regalo
0:07:45 una cajita con seis carvalientes de oro,
0:07:48 además de trapo para los dientes.
0:07:51 Todavía no existían los cepillos de dientes
0:07:53 que aparecieron recién en el siglo XVIII.
0:07:56 Los manuales de urbanidad
0:07:58 aconsejaban lavarse la boca con agua fresca,
0:08:00 levantarse y frotarse los dientes
0:08:03 con un paño que a veces era la misma sábana
0:08:06 sobre la que se había dormido,
0:08:09 porque desde luego uno la tenía malo, ¿no?
0:08:12 O sino una toballa
0:08:15 que según algunos etimologistas
0:08:17 llamadas cintoballas,
0:08:19 porque servía para quitar la tova
0:08:21 o sarro de los dientes.
0:08:24 Cuando murió en 1603,
0:08:27 Isabel no tenía ningún diente.
0:08:30 Desde hacía más de diez años.
0:08:34 Algo que les sucedió a la reina española María Cristina de Austria
0:08:37 tuvo consecuencias importantes para la odontología.
0:08:42 Vayamos a finales del siglo XIX.
0:08:45 La muerte de la reina María de Austria
0:08:47 fue un durísimo golpe para Alfonso XII.
0:08:50 El rey, abastido por la desgracia,
0:08:53 se reclusó.
0:08:55 Los cortesanos rodearon Alfonso
0:08:58 y le dijeron que un soberano sin descendencia
0:09:02 no podía permitirse el lujo entregarse a la melancolía.
0:09:06 El secretario de Gobierno,
0:09:09 don Antonio Carlos del Castillo,
0:09:11 le dijo que debería volver a casarse.
0:09:15 Y Alfonso se le dijo a contestar.
0:09:18 Pero a usted, en el favor,
0:09:20 de buscarme una novia.
0:09:22 Así que accedió al rey a casarse,
0:09:24 pero como estaba todavía melancola,
0:09:26 dijo, va, busquenme la pela novia.
0:09:28 El pobre Alfonso XII no podía tener peor fortuna
0:09:31 en esos asuntos de amor.
0:09:33 Primero se había muerto su querida Mercedes
0:09:35 y cuando puso sus ojos sobre Cristina,
0:09:37 que era la hermana, la difunta,
0:09:39 la muchacha se murió también.
0:09:41 Entonces Alfonso quería que era él
0:09:43 el que resercaba a las Mercedes.
0:09:45 Está muy feo.
0:09:47 Finalmente, Cánovas repasó una lista
0:09:49 de princesas disponibles
0:09:51 y se señaló a María Cristina
0:09:53 nieto del emperador Leopoldo II de Austria
0:09:55 y hubo casorios.
0:09:57 He de contar una historia
0:09:59 que sucedió durante ese casorio.
0:10:01 No tiene nada que ver con el cita,
0:10:03 pero que tiene su gracia, ¿no?
0:10:05 Entre los invitados al bailón,
0:10:07 Gustavo Don Rodrigo,
0:10:09 martíes de Villalobar,
0:10:11 durante la fiesta
0:10:13 el martíes inició para
0:10:15 bailar a la embajadora de la Inglaterra.
0:10:17 Esa era la seguida,
0:10:19 el ritmo de la polka,
0:10:21 el rigonón, que se oyen una vez,
0:10:23 el martíes de Villalobar
0:10:25 quiso hacer un paso muy arriesgado
0:10:27 y levantó mucho la pata
0:10:29 y se casó al piso.
0:10:31 Pero aquello no hubiera
0:10:33 tenido demasiada gracia
0:10:35 si con la caída
0:10:37 no hubieran saltado por el aire,
0:10:39 la peluca,
0:10:41 la dentadura postija,
0:10:43 un brazo y una pierna del mar.
0:10:49 Todo el mundo se separó
0:10:51 horrorizado
0:10:53 y aquel montón de partes
0:10:55 y cuando alguien
0:10:57 se ofreció
0:10:59 a socorrerlo
0:11:01 un ayuda de cámara
0:11:03 que fue
0:11:05 reta, no dijo
0:11:09 el señor martíes de Villalobar
0:11:11 se ha desarmado sobre el parque.
0:11:19 Lo peor es que con ese incidente
0:11:21 terminó el bailongo, se suspendió.
0:11:23 Bueno, un día María Cristina
0:11:25 salió a pasear a un coche,
0:11:27 coche que
0:11:29 le ha traído un caballo.
0:11:31 El caballo se asustó,
0:11:33 se alzó sobre sus patas traseras
0:11:35 María Cristina fue la sola se adelante
0:11:37 y se dio lo diente contra un pasada.
0:11:39 La llevaron rápidamente al palacio
0:11:41 y al día la tendrían tan flores
0:11:43 tan aahilar.
0:11:45 Aahilar le recompuso los dientes astigados,
0:11:47 logró que se fijaran
0:11:49 los que habían quedado flojos
0:11:51 y reemplazaron los que habían volado.
0:11:53 Tal fue el agradecimiento
0:11:55 de María Cristina que en
0:11:57 1999 lo nombró
0:11:59 ventista de cámara
0:12:01 y lo hizo su amigo predil neto.
0:12:03 Por entonces no había
0:12:05 enseñanza oficial de odontología
0:12:07 en España.
0:12:09 Para ser cirujano ventista, no hacía falta
0:12:11 ni siquiera el bachacerazo.
0:12:13 La facultad de medicina no quería saber nada
0:12:15 con incorporar sacamuelas
0:12:17 a su institución.
0:12:19 Cuando Florestan Aguilar fue
0:12:21 nombrado ventista de cámara
0:12:23 se presentó junto a los catalanes
0:12:25 que se llevaron al once repleto
0:12:27 y los madrileños subirán
0:12:29 a y los hadas ante la regna.
0:12:31 Y primero
0:12:33 por una regla indicación
0:12:35 de su trabajo y por una enseñanza superior.
0:12:37 Y el 21 de marzo de 1901
0:12:39 se firmó la orden
0:12:41 que instauraba el típulo de odontólogo
0:12:43 con bachacerato premio
0:12:45 y los sangres medicina.
0:12:47 Así que gracias al golpe
0:12:49 que se encajó la regna
0:12:51 se creó aquella nueva carrera
0:12:53 en España.
0:12:55 Así que es de desear
0:12:57 que las regnas
0:12:59 se den un golpe en los dientes
0:13:01 para quedar facultades
0:13:03 de odontología.
0:13:07 Y así, supongo
0:13:09 que cada facultad que se crea
0:13:11 obedece a algún accidente
0:13:13 de la regna.
0:13:15 La facultad de veterinaria
0:13:17 gato enfermo de la regna.
0:13:19 La facultad de la regna
0:13:21 la facultad de la regna
0:13:23 enfermerada de la regna
0:13:25 la facultad de bogacía
0:13:27 divorcio de la regna.
0:13:33 Me gustaron este fiscal
0:13:35 hoy en el día del Lenfista.
0:13:37 Aquí tiene de encargas
0:13:39 al doctor Aguilar
0:13:41 al doctor
0:13:43 lorestal Aguilar
0:13:45 en prócer de la otología
0:13:47 todos los dentistas
0:13:49 tenemos la foto
0:13:51 de los lorestal Aguilar
0:13:53 así como los psicólogos
0:13:55 tenemos la destroza de los otorgas
0:13:57 yo lo voy a dedicar al doctor
0:13:59 Raúl Barran también
0:14:01 otro prócer de la otorgas
0:14:03 de la otorgas
0:14:05 hemos ido
0:14:07 a la discoteca
0:14:09 y andaba en la discoteca
0:14:11 y no estaba porque tenía dolor de muela
0:14:15 recurrimos a un disco nuestro
0:14:17 primero hemos escuchado
0:14:19 los dentistas
0:14:21 por el coro el barro de infierno
0:14:23 y ahora escucharemos
0:14:25 a Julia Sienko
0:14:27 una breve composición
0:14:29 del disco Rayo Sienko
0:14:31 así que se llama una boca
0:14:33 lo canta Julia Sienko
0:14:35 acompaña Federico Mislaje
0:14:37 y por ahí algunas dos frases
0:14:39 me atrevo a cantar eso
0:14:41 es una composición muy breve
0:14:43 y naturalmente
0:14:45 en alusión al día que hoy se sepeja
0:14:47 el día internacional
0:14:49 del odontólogo
0:14:59 así es todo
0:16:13 y el inspector
0:16:15 para el dios
0:16:17 para el dios
0:16:19 el inspector
0:16:21 hemos escuchado
0:16:23 una boca
0:16:25 del radioscínere
0:16:27 el inspector Mubar
0:16:29 contra el ladrón de belleza
0:16:31 por Julia Sienko
0:16:33 y Alejandro Dolina
0:16:35 acompañados por Federico Mislaje
0:16:37 y por la discoteca
0:16:39 y la música

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