No comprendo la manija a Grisel D'Angelo; tampoco qué hace exactamente como productora, ya que Dolina repite literalmente las mismas historias y reflexiones que oímos tantas veces, por ejemplo. (Esa recurrencia ya fue notada por muchos en este mismo sitio.) Grisel D'Angelo tiene ingenio para escribir letras, la banda suena bien, todo lo que quieran; pero hablar de música existencialista (aunque no sea del todo en serio) es un despropósito. Con independencia de su actividad musical (que creo honestamente criticable en algunos aspectos), no parece que su trabajo como productora de LVST haga algo por mejorar la calidad artística del programa. Me huele a oportunismo y chantaje sentimental.