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La venganza será terrible del 31/12/2015

Comentario #65251

Viyi

Viyi el sábado, 02 de enero de 2016 a las 12:36 AM en La venganza será terrible del 31/12/2015 dijo:

Tom Lupo también allí...
Alejandro contó en el programa, las palabras de Carrizo en este video. También A.D. las compartió en uno de los tantos actos en que participó por reconocimientos personales o, con la contribución de su saber. No recuerdo en qué oportunidad, pero lo citó como ejemplo de lo que significa la radio.
Me llevo, permiso, el video.
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Lo muy profundo, lo que no se puede decir, suele instalarse en la garganta. Y uno va aflojando la resistencia; en ese tire y afloje de abrir y cerrar, suele ganar terreno, tomar como rehén a las cuerdas vocales. No sería tan sensible como es A.D. si no le pasara (me recuerda la tenacidad de un hombre asfixiándose con sus manos). Qué lindo, qué bueno, si pudiéramos simplificarlo, devolverle equilibrio a su voz, evitar que caprichosamente la maltrate, hacer retroceder esa extraña diagonal en la ruta de la glotis, liberar espacio, suavizar el paso, a puro silencio enamorado, callándonos el mal uso del don, el ruido de la zambullida. Creo que tenemos más miedo que él, de no oírlo y vociferamos como los niños y las niñas.
Como un catalizador de cansancio ajeno, trincado ( trincado, en la brisa dice mi abuelo en portugués, significa una falla por presión )... ¿Alejandro?
- Tú ( una ráfaga más fuerte, ¿me reconviene la más antigua de mis antiguas abuelas antiguas? ), mientras tanto, no encalles la preciosa embarcación de casco trincado.
Huir en las palabras, gritar en las palabras, esconderse en las palabras, callar en las palabras, morir en las palabras.
¡No, no es tiempo! el, la, que pueda : retenga su boca.
Con las manos, los dientes, los besos ¡o con nuevas palabras que lo aten fuertemente!
¡Tú, que puedes! : quien quiera que él quiera, puede.
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Iré a desmayarme a la vulgaridad del cuarto, si el perro me deja.
Mi cabeza no implosiona, por sus pozos. Y por sus poros, entran y salen las polisémicas multitudes. Pero yo soy la casa. Cada uno y una, es la casa. Y cada casa, sabe mientras despide, mientras recibe, a quién espera.
Chau.