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22 de Febrero de 2008

Olimpia Mancini y Luis XIV, Rey de Francia

Transcripción automática

0:00:00 No, vamos a hablar hoy de Olímpia Manchini y de Luis XIV Reyes de Francia.
0:00:07 Es naturalmente un asunto medio engorroso, seducciones.
0:00:16 Alguna vez hemos hablado de otra hermana de Olímpia Manchini, que se llamaba María Manchini.
0:00:21 Las dos, creo que eran tres. Las hermanas Manchini marcaban uno 35 la mesa.
0:00:30 Primero apareció María Manchini y se puso de novio.
0:00:34 Eran todas sobrinas del Cardenal Masarino.
0:00:37 Vamos a ponernos a acomodarnos en historia.
0:00:40 El Cardenal Masarino fue el primero regente del Reino de Francia
0:00:47 y después ministro influyente en la juventud de Luis XIV.
0:00:54 La mamá de Luis XIV anita de Austria.
0:00:59 Algunos decían que incluso el papá de Luis XIV era el propio Cardenal Masarino.
0:01:06 Luis XIII, el rey anterior, era un hombre no muy aficionado a las cuestiones amorosas
0:01:15 y se dudaba de que hubiera cumplido adecuadamente los deberes con jugares con su mujer, Ana de Austria.
0:01:21 Pero bueno, este Cardenal Masarino, que a lo mejor andaba con la reina o con la regente,
0:01:26 entonces, Ana de Austria tenía tres sobrinas.
0:01:29 La primera, María Manchini, había logrado enamorar al joven Luis XIV
0:01:36 y eso había traído el siguiente problema.
0:01:38 Luis, el joven Luis, se quería casar con ella.
0:01:41 Desde luego era un matrimonio que no podía prosperar
0:01:44 porque estaba en juego la paz con España,
0:01:47 que todos pensaban que iba a gestar con la boda de Luis
0:01:50 con María Teresa, la hija del rey de España, Felipe IV.
0:01:54 Bien modo que la mamá de Luis, Ana de Austria y el Cardenal Masarino,
0:01:59 se preocuparon por piantar a María Manchini de la corte.
0:02:04 Después de muchas sidas y venidas, la convencieron a la mina,
0:02:08 yo, mientras me como un pequeño arácnido que había por acá,
0:02:11 lograron convencer a María de que su casamiento sería perjudicial para el reino
0:02:17 y entonces esta chica, María Manchini, abandonó a Luis
0:02:20 para que pudiera casarse con María Teresa.
0:02:23 Muy bien, el 7 de noviembre de 1659 se firmó un tratado con España
0:02:30 en virtud del cual, por el matrimonio con María Teresa,
0:02:34 Francia pudo anexarse a la isla de Sardinia,
0:02:38 algunas plazas de Flandes, Actua y Luxemburgo.
0:02:42 Este era el adote de María Teresa.
0:02:45 En el caso de María Teresa, cuando entedamos estos territorios,
0:02:48 cuando se trató de fijar la fecha del matrimonio,
0:02:51 el Cardenal Masarino declaró que era imposible hacerlo viajar a Luis a España
0:02:56 a través de las rutas de montañas,
0:02:59 antes de que viniera el buen tiempo, que después de más que eso.
0:03:02 El caso que se acordó que Luis XIV desposaría a María Teresa en primavera
0:03:07 y faltaba en unos meses.
0:03:09 Faltaba en unos meses.
0:03:11 Esta dilación era problemática, porque el reggae en una vez se enamoraba de otra mina,
0:03:17 o incluso podía volver con María Manchini.
0:03:21 Así que había que atemperarlo al reggae o entretenerlo con algo,
0:03:26 dirigir sus pasiones hacia alguna mina que no pusiera en peligro las relaciones con España.
0:03:32 Alguna que le gustara, pero más o menos, o alguna que por nacimiento,
0:03:36 o por lo que sea, no pudiera casarse con él.
0:03:39 Y ahí Masarino hizo entonces lo siguiente.
0:03:42 Encargó a otra sobrina también, o la hermanita,
0:03:46 Olimpia Manchini, que era una chiega que respondía con total devoción a los designos del Cardenal,
0:03:53 le encargo, digo, que se hiciera el cargo del reggae
0:03:56 y quiero mantuvir a tranquilo hasta la primavera.
0:03:59 Y se andaba a tener tranquilo.
0:04:02 Olimpia logró seducir al joven Luis.
0:04:06 Dice el cronista que era ardiente, Olimpia,
0:04:10 y que el rey utilizaba todo su tiempo libre en deshacer con ella los lechos del palacio.
0:04:18 El trabajo de Olimpia fue perfecto.
0:04:21 El 3 de julio de 1660 Luis detuvo sin mayor pena sus carillas a Olimpia,
0:04:29 de quien no estaba enamorado en absoluto, y se casó con María Teresa.
0:04:33 Cuando el rey, dato lateral, vio por primera vez a María Teresa, no se disgustó.
0:04:40 Era rubia y ojos claros, María Teresa.
0:04:43 A nadie va a austrear la mamá del rey y el cardenal Masarino,
0:04:46 agradecieron a esta chica Olimpia su trabajito con algunos honores.
0:04:51 La casaron con un conde que tenía mucha plata.
0:04:54 Se hizo con desa y le pidieron que continuara su vida lejos del rey.
0:05:00 Muy bien, cada uno por su lado.
0:05:02 Se casaron los dos, uno con la infanta y la otra se casó con un conde.
0:05:09 Pero hubo un problema, Olimpia se había enamorado.
0:05:20 ¿Cuántas cosas que ruinen el amor?
0:05:25 ¿Cuántos países que entran en guerra?
0:05:28 No, me refiero a romances arrojadas por el amor.
0:05:31 No tiene un romance lleno de luxuria, ardoroso, divertido, gracioso,
0:05:38 lleno de pimienta, de inteligencia, de comprensión y de tolerancia,
0:05:43 hasta que uno se enamora.
0:05:46 El amor se terminó todo eso y hoy en día me voy a venir,
0:05:49 a mí me dice dónde estuviste, chau.
0:05:52 Chau se enamoró.
0:05:57 Y le empiezan una serie que quiero presentarte a mi familia,
0:06:03 todas las cosas que nos sirven para nada, para el romance.
0:06:07 Que usted viene una mena, se enamora, está ya su luxuria en un bailongo
0:06:12 y que piensa en la familia de la mena, no piensa en la mena.
0:06:15 Pero el amor estropea todo, créanme, pero bueno, no importa.
0:06:19 Olimpia se había enamorado.
0:06:22 Pasó algún tiempo y Olimpia pudo ver como el rey,
0:06:26 además de continuar el irilio con su esposa,
0:06:32 tomaba por amante a Luisita, a mí me parece que era, no estoy seguro,
0:06:37 Luisita de Villier, digo porque aquí dice cualquier cosa,
0:06:40 que una mena que le salía a cantar a Luis Catorce,
0:06:45 lo iba a buscar y con el pretexto de que se acostaba con él le cantaba.
0:06:50 Bueno, Olimpia vio todo eso y no pudo soportarlo.
0:06:57 Claro, se había enamorado, no puede soportar eso.
0:07:00 Si no estás enamorado, si solamente te gusta muchísimo
0:07:04 y lo querés muchísimo, entonces podés desearle el bien.
0:07:09 Y si ves que anda con dos o tres y el tipo es feliz, te diga que suerte.
0:07:20 Lo primero que pensó Olimpia fue en separar a Luis de Luisa,
0:07:23 de Luisita de Villier, la cantante, haciendo expulsar a Luisita de la corte.
0:07:29 Para eso decidió armar un complicado escándalo
0:07:33 para convencer a la reina, María Teresa, de quechar a Luisa de la corte.
0:07:38 Entró en trato con unos cortesanos intrigantes
0:07:43 y junto con unos atorrantes escribieron una carta
0:07:46 y se la enviaron a María Teresa, diciéndole que el rey andaba con ésta
0:07:51 y con aquella toda un lío aburridísimo.
0:07:54 Pero resulta que la carta que tenía que llegar a manos de la reina,
0:07:59 o sea, de María Teresa, en su anta, fue a parar a manos de la reina madre,
0:08:04 es decir, Diana de Austria, que era una vieja integrante,
0:08:08 hizo desaparecer la cardíola y dio al rey.
0:08:11 Mirá lo que andan haciendo acá, y si esta debe ser Olimpia, que me quiere, que sea.
0:08:16 La vieja Ana de Austria marcaba también unos 34 la mía.
0:08:21 Esta no es otra cosa, la madre del rey, que es Luis Cartoza, Ana de Austria,
0:08:25 no es otra que la reina de los tres mosqueteros.
0:08:29 Aquella reina, que acuerdense a usted lo que vieron en la película,
0:08:33 tuvo un fato con un inglés, Lord Bokenham, y le dio unos diamantes.
0:08:40 Y que después el rey dice, a ver donde están los diamantes, qué sé yo,
0:08:44 y fue sin que él le buscaba los diamantes en glatera, da una cosa.
0:08:48 Bueno, ésta era la reina, no.
0:08:52 Así que tenía mucha experiencia en esto, y la reina dijo, bueno, mirá,
0:08:59 vamos a, esto tiene que ser Olimpia, dice que está celosa, está enamorada,
0:09:06 pero bueno, la sacó barata, no le dijeron nada.
0:09:11 Olimpia no se dio por vencida, y continuó intentando separar al rey de cada mante que aparecía.
0:09:17 Para ver si ella ligaba.
0:09:20 En una de esas se enteró de que el rey iba a encontrarse con la princesa de Mónaco,
0:09:24 que no era Carolina en aquel entonces.
0:09:27 Parece que Luis le había hecho un filo ahí rápido a la princesa.
0:09:34 En una reunión le dijo, mirá, andá, andá para la pieza que había allá, y dice,
0:09:40 y esperame ahí que ahora voy.
0:09:42 Pero por casualidad Olimpia se enteró de que la princesa de Mónaco lo estaba esperando en la pieza del rey.
0:09:48 Y le dio instrucciones al cortesano Luzán, que estaba enamorado de la princesa de Mónaco,
0:09:54 para sabotear el encuentro.
0:09:56 Y Luzán se escondió en los pasillos, esperó que el rey entrara al departamento,
0:10:00 entró sin que el rey lo viera en una habitación contima, y encerró al rey con llave, y se se voló el llave.
0:10:07 Cuando vino la princesa de Mónaco empezó a golpear, y no podía abrir.
0:10:12 Y el rey de adentro le decía, entrá, entrá.
0:10:17 Y bueno, vinieron los guardias, y la princesa se alejó a grande, en machinate.
0:10:21 Así que arruinó aquel...
0:10:23 Hubo otra sin triga, había un baile un día,
0:10:26 y Olimpia se confaburó con todas las minas del bailón, o para que no le dieran bolís al rey.
0:10:31 Hasta que el rey la sacara a bailar a ella.
0:10:34 Efectivamente empezó la milonga, y Luis intentó seducir a casi todas las chicas, en mil formas distintas.
0:10:44 Todos las rechazaron con una gran exquisités, de modo que el rey no se sintiera mal.
0:10:49 Pero, aún rechazado por todas, el rey Jamás se acercó a Olimpia.
0:10:54 Un día harta de estas intrigas, Olimpia fue a ver al rey,
0:10:59 y trató de seducirlo con recuerdos picantes.
0:11:05 Los recuerdos nunca son picantes.
0:11:08 Cuando las cosas se vuelven recuerdos, ya no son picantes.
0:11:13 Es decir, ¿qué quiere decir que algo sea un recuerdo?
0:11:16 Que ya no te pica.
0:11:22 Bueno, al caso que lo fue a buscar, Luis estaba ocupado con unos planos de la construcción del futuro para eso de Versalles.
0:11:31 La recibió medio indiferente, Olimpia invitó al rey a dar un paseo,
0:11:38 y después cuando estaba en medio del paseo, lo invitó a amarla en los términos más crudos.
0:11:44 Pero orden en el che, ¿querés amar?
0:11:53 Luis XIV quiso ser galante, pero le salió una respuesta muy cruel.
0:11:59 Le dijo que estimaba mucho su presencia en la corte,
0:12:03 pero no tenía ningún interés en volver a serla su amante por no ser de su gusto su persona.
0:12:11 ¡La mato!
0:12:13 En esos términos exactos.
0:12:16 El asunto terminó del modo siguiente.
0:12:19 La vida cortesana de Olimpia Mancini fue opacándose poco a poco y terminó mal.
0:12:26 Parece que en otro orden de cosas, la vida en la corte era cara y había que financiarla de algún modo.
0:12:36 A menudo las herencias significaban la forma de salvarse de una premio financiera.
0:12:42 Imagínense, eran todos nobles, no laburaban ninguno.
0:12:45 Algunas brujas de París prometían ayudar a encontrar esas herencias.
0:12:52 Ofrecían el famoso polvo de herencia, que no era otra cosa que un veneno para matar a los parientes.
0:13:00 Cuídalo así, polvo de herencia.
0:13:05 Bueno, y uno que murió en forma extraña fue justamente el Conde de Sozón, que era el marido de Olimpia.
0:13:11 El Conde aquel con quien ella se había casado.
0:13:14 Y empezó una investigación, apareció el prefecto de Francia, investigó
0:13:18 y en 1680 dio orden de arrestar a Olimpia Mancini.
0:13:23 La muchacha fue avisada, se rajo y nadie supo más de ella.
0:13:29 La prueba está acá, no está más.
0:13:35 Se capó, se capó y salió de la historia.
0:13:38 Si hubiera entrado en la historia posteriormente habría sido porque...
0:13:42 La encontrada.
0:13:43 La había encontrada.
0:13:44 Y aquí termina la historia porque si estamos hablando de Olimpia Mancini, se tiene que ver.
0:13:49 La buscó de acá y se ha ido rajando.
0:13:53 Por suerte la encontraron más.
0:13:55 Es una historia triste porque en realidad lo que ha hecho era un hombre bastante hospitalario en asuntos de Venus.
0:14:02 Y es que es raro que le haya rechazado.
0:14:04 Algunos dicen que las hermanitas Mancini, no sé si eran tres o cinco, eran bastante funeras.
0:14:10 Eso es lo que dice Breton, por lo menos.
0:14:16 Tirando a fe.
0:14:20 No sé, pues todo el rey tenía las minas que quería, parece que era el rey.
0:14:24 A tarde soy el rey, me.
0:14:27 Ahora me laburo, soy el rey.
0:14:31 Pero, perdona, cuando sí, el rey fue a bailar.
0:14:34 Y rebotó con toda.
0:14:35 Y rebotó, quiere decir que aquella corte funcionaba bien.
0:14:38 Y que comprendía que los asuntos políticos eran unos y los asuntos de Venus otros.
0:14:44 ¿A quién puedo dedicar esta breve historia y la triste historia de Olimpia?
0:14:50 A todas las hermanitas Mancini, a las tres, y se me apuran a las cinco.
0:14:55 A María, que si estaba enamorada o al menos Luis lo estaba de ella, bueno, se la aguantó y rajo por el bien del país.
0:15:06 Y también a Olimpia, pobre.
0:15:08 Después de todo, es preferible ser la primera que se va en pos de la patria, del bienestar de la patria,
0:15:13 a que sea la segunda y te dejen porque no me gusta tu cara.
0:15:17 Qué mal haberle dicho, no quiero volver a ser tu amante porque ya no resulta de mi agrado tu persona.
0:15:28 Pero venía cansado el hombre.
0:15:29 Venía cansado, pero no hay que decir eso, si uno entiende igual.
0:15:34 Bueno, es cierto.
0:15:35 No sepa.
0:15:36 A uno le dicen, estoy confundida.
0:15:46 Entiendo, dice uno.
0:15:48 Pero uno debe decir, entiendo, no se oye tu agrado.
0:15:51 No, no, no dice entiendo, dice va.
0:15:54 Y por pie ahora se va.
0:15:55 Y si te confunden, va bueno, tal vez, o sea, no parece más.
0:15:57 ¿Quién le va a decir, ah, que no te gustó?
0:15:59 No, porque la obligación a la mención dice no, como no me hace gustar,
0:16:02 una situación espantosa, la escuchando gente grande a ver si le gusta o no le gusta.
0:16:07 Si le gustara se quedaría, que en broma.
0:16:10 Mire, una cosa no hay.
0:16:11 Y es gente que se queda porque no le gustas y gente que se va porque le gustas.
0:16:16 No hay eso.
0:16:17 Eso no hay.
0:16:18 Eso no hay.
0:16:19 Cuando alguien te dice, nada, no quiero que estés conmigo, no quiero verte porque me hace muy mal,
0:16:23 porque me gustas tanto que tú, pero, mentira.
0:16:25 Mente.
0:16:27 No sos vos, soy yo.
0:16:29 Sí, no, mentira, mentira.
0:16:33 Lo que hay que hacer es irse y no decir nada.
0:16:35 Dio, tiene bolsa.
0:16:37 ¿Qué hay que decirle a un amante cuando usted lo deja?
0:16:41 Si lo va a dejar, pues ¿qué le va a decir?
0:16:42 Buenas noches, a los humo.
0:16:43 A los humo, buenas noches, digamos, como una concesión,
0:16:46 este carácter mundano,
0:16:48 ya se va a dar cuenta, cuando pasa un año, no les llamaste más por teléfono,
0:16:52 que el pesadillo te no vuelve más.
0:16:55 Si hay indicios, ¿no?
0:16:59 Lo mismo cuando uno conoce a una persona, hay indicios.
0:17:03 Hay indicios.
0:17:05 Como también hay indicios para la atracción.
0:17:08 Claro, por ejemplo, la mina se saca la blusa y se sube,
0:17:12 las rodillas, es un indicio.
0:17:16 Me parece que le caigo.
0:17:20 Ay, no hay que pedir explicación.
0:17:23 Nunca hay que pedir explicaciones, ni darlas.
0:17:27 Ahora, sí, justamente, la mina, que se yo,
0:17:30 se esconde cuando lo bebe ni la u.
0:17:33 Está en un pasillo, al menos, no,
0:17:35 que la mina se mete atrás de la cortina,
0:17:37 sale cuando uno pasó, mal indicio.
0:17:40 Y si, por ejemplo, la mina se saca la blusa y se sienta en las rodillas,
0:17:43 pero de otro señor, peor indicio.
0:17:46 Aunque no decisivo, porque no falta la persona liberal,
0:17:51 no tiene la corrupción en su costumbre,
0:17:53 que tanto le dan unas rodillas como hoy.
0:17:57 Señores, hemos ido a la discoteca a buscar un disco que ilustrará
0:18:03 estas historias.
0:18:06 Y a mí me gustó mucho un pequeño detalle,
0:18:09 que es una frase de Olympia Mancini,
0:18:12 o mejor dicho, del cronista,
0:18:14 cuando dice que Olympia Mancini trató de seducir a Luis XIV
0:18:18 con recuerdos picantes.
0:18:21 Hemos dicho que los recuerdos no son nunca picantes,
0:18:24 que la nostalgia es un sentimiento doloroso,
0:18:28 a veces propenso al nacimiento de algo artístico.
0:18:36 Uno siente nostalgia y por ahí escribe poema.
0:18:38 Inspirador.
0:18:39 Es inspirador, pero nunca erótico.
0:18:43 Me agarraron la nostalgia y salte sobre ella,
0:18:45 es algo que me siente.
0:18:47 Tampoco hay.
0:18:48 Tampoco hay eso.
0:18:49 Escucharemos entonces el bello, trango, nostalgia
0:18:53 en la estupenda versión de Don Hugo del Carrier.
0:19:47 Mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor, mi amor
0:20:17 Por lo pronto, por lo pronto, de hablar, de amor
0:20:23 El hermano, yo no quiero rebajarme ni pedirle iridorables
0:20:30 Ni decirle que no puedo más vivir
0:20:38 De fe, de difícil, de soledad, de lejada, rosas, puertas de mi juventud
0:20:49 Y me abandonió tu tango gris, quizás a ti te hieras igual
0:20:55 Algún dolor, sentimentas
0:21:00 Dora mi alma de tanto que sola el triste en esta noche, en noche en vez de residencias
0:21:10 Si la copa trae con suelo, la quito y con mi de fe los faro, garlos, la ver
0:21:19 Quiero emborra echar al corazón para de cuerpo ver brindar
0:21:25 Por los fracasos de la voz
0:21:30 Los tanquillas, de escuchar su risa loca y sentir junto mi boca como un pueblo
0:21:40 Su respiración
0:21:44 Tango guía, de sentir abandonado y de pensar que por su lado, pronto, pronto, de hablar, de amor
0:21:59 El hermano, yo no quiero rebajarme ni pedirle iridorables
0:22:07 Ni decirle que no puedo más vivir
0:22:15 De fe, de difícil, de soledad, de lejada, rosas, puertas de mi juventud
0:22:28 En la venganza será terrible nostalgia por Hugo del Carril

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