Comentarios (8)

Eduar Deedee
Eduar Deedee el 14 de enero de 2020 18:40 en La venganza será terrible del 13/01/2020 dijo:

Excelente el programa Pero no se metan ni un dedo con la política o sus derivados porque la embarran. Ese comentario q hacen acerca de que muchos "trabajadores" solo quieren sacar ventaja a sus empleadores figura en un manual " de derecha" .,.. estuvo de más. Es sabido, y yo lo estoy sufriendo ahora, que muchos se hacen emplear con el solo objetivo de joder a quien le da trabajo. O sea ... Es muy bueno, pero no hagan comentarios que espanten gente.

Mariano C.
Mariano C. el 26 de enero de 2020 03:04 en La venganza será terrible del 13/01/2020 dijo:

De hecho los más ideologizados están tan ciegos con su ideología que creen que lo que conciben en su mente es o se corresponde perfectamente con la realidad, la historia humana reciente está llena de esos ejemplos. Eso en filosofía se llama idealismo. No hay nada que ciegue tanto como la ideología, cuando el cerebro está bien adoctrinado, sobre todo si el trabajo se hace desde pequeño, tiene un poder enorme y los grandes ideólogos y ciertos movimientos políticos esto lo saben y lo trabajaron hasta el cansancio, lo tienen como la primera prioridad, sabiendo que la clave del triunfo es dominar los cerebros, no importa si aquello con lo que se adoctrina no se corresponde con la realidad y con la verdad. Los proto ingenieros sociales de principios del siglo XX se dieron cuenta de esto. Y los grandes partidos y movimientos totalitarios que hicieron desastres en la Europa de ese siglo tuvieron siempre en la propaganda y el adoctrinamiento la clave de su actividad. Por lo general los ideólogos, y más cuando tienen poder, lo que buscan es hacer encajar a la realidad con su ideología, lo cual es imposible y sumamente perjudicial. Para ello no reparan en nada ni en nadie con tal de hacer valer su ideología (que sin excepción es un constructo artificial), por lo tanto los costos en decenas de millones de vidas y en países y continentes enteros que han padecido las atrocidades de la ideología (siempre enemiga del sentido común) son enormes e irreparables. Pero generalmente el ideologizado nada advierte de esto, sucede como los fanatismos o las sectas, que en este caso actúan por móviles emocionales, y no hay nada ni nadie que les pueda hacer ver la realidad, salvo que tomen la decisión de ello o que algo le es de un palazo tan fuerte que caigan, les guste o no.