Comentario #66885

Viyi
Viyi el 21 de mayo de 2016 21:31 en La venganza será terrible del 20/05/2016 dijo:

"Nadie supo explicar cómo, mi hermano empezó a mejorar después de aquel día. Y vivió casi un año más. Un año en el que a veces pudo usar la rampa sin ayuda y otras hubo que empujarlo. Cuento esto tan íntimo porque desde entonces, cuando vienen mal dadas, me digo que hay que construir la rampa. Porque, para mí, esos hombres viniendo significan la palabra barrio. Porque en Lluja nunca nos han dejado sentirnos solos. Porque esa mañana de hace casi 20 años contiene todo lo que me enamora del ser humano".
Si es fixión, ¡merece ser verdad! porque a la verdad busca el arte; cuando la convoca, la muestra, la estimula, la activa (como aquella niña oculta en el sótano y escribiendo, protegido lo que ella significaba; así, el estado puro de la verdad humana y lo que significa, en algún sótano o altillo del alma, permanece oculto para ser activado).
Si es verdad, entonces la vida no sólo imita al arte, sino que le responde.
...
"Algo malo pasa si me emociono", dijo Dolina. ¿ Sintió el doble dolor de denuncia en la emoción? : del goce ausente, del goce que perdimos doblemente, el del ayer lejano y el del presente cercano.
Claro que pasa : los sótanos que creímos derrotados siguen existiendo, lo bueno sigue ocultándose, el que nació para la excelencia es empujado al sótano por la onda expansiva de la vociferación meritoria.
Pasa, que no estamos viviendo porque el proyecto de la vida humana fue traicionado: ¿dónde se escucha decir "mi aspiración es llegar a ser un verdadero hombre, una verdadera mujer y comprender en el camino, qué significa serlo"?
Pasa que ha vuelto a ocultarse lo que vivía a la luz del sol, feliz, libre, seguro. Y que a la mayoría no le importa. Reconocerlo causa dolor. ¿Cómo es posible que el dolor y la emoción triste no sean docentes? ¿Cómo es posible que no sean obreros, manos inteligentes de la acción?
Si lo fueran, las rampas, los niños excelentes, los amores puros, los sueños decentes,... el hombre, ¡la unánime decisión del Hombre!, no los dejarían pasar fugaces como una señal del cielo descartada, sin que el mejor deseo se cumpliese.
El hombre delegó en representantes su conciencia y su carne - en eso es culpable-, que fueron administradas muy bien, al punto de convencerlos de deudas e intereses originados en sus cobardías y comodidades, en no "esforzarse": porque ser lo que no se es esfuerza hasta matar.