Comentario #46976

virginia
virginia el 26 de septiembre de 2011 23:32 en La venganza será terrible del 23/09/2011 dijo:

Hay tiranías que el hombre gusta y elige, porque en ellas está instalada la permisividad que necesita de vicios iguales o peores.
La soberbia es un tirano, lo es la codicia, la avaricia, la ira arrogante, la gula de almas - devoradores de vidas - la envidia de dones, la lujuria de bienes : son la OPOSICIÓN; no la variante, no la completación, no la libertad de la obra que se define a sí misma, himno de sí misma.
¿Está en nuestro patrimonio, es la tiranía inevitable, cladística y ontogénica?
¿La ilustración es algo más que los libros? ¿La sabiduría es inaccesible al hombre no ilustrado?
La patrimonialidad como perteneciente a un sistema de valores y de transmisibilidad está conformada por dos aspectos : material e inmaterial, entrelazados y afectándose.
De que lo hagan bien o mal, depende el equilibrio y la salud de una nación, el desarrollo integral y evolutivo - no "progre" - de las sociedades "humanísticas".
El patrimonio cultural antropológico y académico, es la herencia del conocimiento en prácticas y usos, en bienes materiales, costumbres comunes del pasado que le permiten a la comunidad ser aleatoria y, cuando en proceso de actualización, con crisis que serán o no rupturas.
El patrimonio espiritual, son los valores paradigmáticos, la sombra del árbol ontológico, el salto ontogénico de la raíz, la ética, la religión, los significantes simbólicos con significados que atraviesan inmaterialmente la materialidad; los factores humanizantes, civilizadores, que condicionan el juicio histórico de los pueblos, como estigma de los individuos o trascendencia de ellos.
El patrimonio espiritual es la parte inmaterial del patrimonio cultural, de la herencia cultural : no se compra, no se vende, no se negocia, no es "utilitaria".
Marca la diferencia entre la decadencia y el florecimiento del hombre más que como especie, como "ser", justamente hecho de "otra parte", abstracta y trascendente, que lo mantiene en conflicto, en peligro, en agonía, aún debajo de la plenitud - la tiranía no tolera la plenitud, ni siquiera la propia y aparente -
Igual el cuerpo social.
Tal vez el patrimonio cultural puede describirse como lo que el tiempo cambiará y el hombre no quiere que cambie ( no lo quieren sus tiranías ) pero contaminado por las necesidades y el mercado.
El patrimonio espiritual es la garantía. La permanencia de la entidad y el ser en pugna, pero la identidad quitando el mantel de la mesa, afirmando : - Yo tengo un sueño. Seamos el sueño.