Encontré algo que casi había olvidado y que tiene más de un punto de contacto con Dolina: «El monitor Argentino» fue un programa de televisión conducido por Jorge Dorio y Martín Caparrós. Para ahorrar detalles (que pueden encontrarse en la descripción de este video), Dorio y Caparrós decidieron poner a prueba la credulidad de la gente: inventaron un escritor argentino (José Máximo Balbastro), le pusieron la cara de Buñuel y le fabricaron una biografía verosímil. Entraron todos como caballos por no admitir que no lo conocían. La conexión con Dolina está en «Recordando el show de Alejandro Molina»; en ese también falso documental aparece Jorge Dorio presentado como «Martín Caparrós».
Ciudadano32: en mi comentario anterior hice una broma sobre un viaje a Moscú; naturalmente que no estuve en Rusia, pero tampoco tan lejos de ahí. (Nada de turismo, soy demasiado pobre y demasiado cínico para tolerar esas supersticiones; solo un breve viaje para hacer un trámite presencial, con el alojamiento más rudimentario que pude conseguir para ir acostumbrándome a mi futuro más probable.) Lo menciono porque coincidí en tiempo y espacio con hechos que podrían ser descritos con tus palabras.
(Aclaro que creo intuir tu situación, y que no pienso cometer la torpeza de rebajar su gravedad; sospecho que pasé por algo parecido con mi hasta entonces familiar más cercano hace poco más de diez años, e incluso con un Estado relativamente fuerte como el de ese tiempo terminó por cometerse un verdadero abandono de persona; pero esa es otra historia.)
Estoy dando muchas vueltas, Ciudadano32: quiero decir que me da la impresión de que todo el mundo en este momento está preguntándose las mismas cosas que Mariela, que vos, o que yo. Es cierto que en otros países aún se corre con la ventaja de sueldos dignos y efectos residuales de una alta calidad de vida que nosotros jamás alcanzamos; pero esa gente sabe tan bien como nosotros que las cosas pueden cambiar de la noche a la mañana.
Siempre que pude, evité hablar aquí de hechos políticos concretos; pero ahora me permito sospechar que con Milei se realizó una prueba piloto por encargo, un experimento a gran escala para medir empíricamente el grado de aceptación que tendría hoy un gobierno retrógrado, pseudopopulista y filonazi que propusiera la virtual eliminación de los menos aptos para la supervivencia mediante la quita de toda forma de asistencia social. Ver ahora a Musk y a Bannon haciendo saludos hitlerianos no ayuda a alejar esa sensación, por no hablar de la motosierra y otros detalles que todos conocemos.
No me siento a gusto escribiendo sobre estas cosas; preferiría citar alguna intervención afortunada de Stronati, sacarle mano a Rolón, o hasta conjeturar cuán grande pudo haber sido la influencia de Tom Lehrer en el humor de Les Luthiers, pero ahora no me sale.