Comentario #29212

Ezequiel
Ezequiel el 29 de octubre de 2010 00:50 en La venganza será terrible del 27/10/2010 dijo:

Yo no soy muy oficialista (por ahí lo sea más si como dice Borón, Cristina debe apoyarse en la izquierda, en el pueblo sin mediación sindicalista, en estas nuevas condiciones), pero algo que me une con este campo (si no hubiera otra cosa) es un cierto piso en la complejidad del pensamiento (¿si me disculpan cierta soberbia?).
Por ejemplo, un par de gentes "opinan" que no ha habido estabilidad. Parece que como están del otro lado, tienen por fuerza que achacarle todo lo malo posible a este gobierno, aunque no se verifique en los datos (ni hablar de dar una definición contrastable). Uno se pregunta ¿qué necesidad de ser tan extremista, tan fanático, y tan poco afecto a la reflexión?
Bueno, sin arriesgar demasiado, creo que se podría sospechar que estos "analistas" no pueden recurrir a críticas más potentes, porque se verían con el problema de... criticar por izquierda, y no creo que tengan muchas nociones sobre cómo hacer eso, y no creo que les importe ni que quieran hacerlo. Creo que son liberales, y por eso no tienen nada importante que decir. Sólo los más camaleónicos, que se han mojado en el mismo rio que nosotros, pero que ahora son muy otros, los Lanata, pueden hacer como que les importa la muerte de Ferreyra, y algunos pueden hacer de cuenta que le creen...

Sobre el tema estabilidad, justo estaba leyendo el libro de Vitelli "Cuarenta años de inflación en la Argentina" (1945-1985), y él da una definición de estabilidad en base al nivel de variaciones de cuatro precios estructurales de la economía (y otro más, trigo y carne): los salarios, el tipo de cambio, la tasa de interés y las tarifas públicas.
Señala una diferencia entre el periodo previo al 75 y el posterior, en el que ve que la inflación salta del promedio anual del 30% a más del 100%. El primer periodo es estable, y el segundo no. Cuando la inflación argentina salte a los niveles de los 70 y los 80, entonces hablaremos de inestabilidad.
El libro es muy recomendable porque intenta sobre todo definir las causas de la inflación, como parte de una puja distributiva.
Pero por ahí estoy cometiendo el error que ataca el que dijo que "la culpa no es del chancho al trote, sino del que le da de comer".