Comentario #68992

daril_dada
daril_dada el 17 de febrero de 2017 10:08 en La venganza será terrible del 08/02/2017 dijo:

Existe un “Un sabio y perfecto equilibrio.” Muy bien.. ahora este sano y perfecto equilibrio natural ( igual a dado, de por sí, inscripto en nuestro ADN, anterior al universo, prácticamente inmodificable!!) … ¿fue siempre así o es ahora? Hace 100 años las mujeres no “podían votar” ¿en ese momento el equilibrio era sabio, perfecto? O es que a las mujeres no les interesaba votar, porque su “orden natural” las lleva a no interesarse por la política… pero si a las mujeres “naturalmente” no les interesa la política… ¿por qué salen a la calle a reclamar sus derechos?
Si decís que es “arrasadoramente evidente y natural” debería estar desparramado por todas las culturas de alguna forma parecida… creo que a las mujeres las tratan muy distinto es distintas culturas. ¿por qué existen culturas matriarcales?
Yo intento mostrar que ese orden no es natural y dado solo por pertenecer a la raza humana, sino cultural. Cada cultura establece un orden y lo perpetúa. No es “el hombre” el que impone (u odia), sino la cultura dentro en la cual vivimos (y somos enseñados desde chicos) y que está pensada desde la mirada masculina. Esa mirada le da mejores oportunidades a los hombres que a las mujeres. Esto ha pasado a lo largo de la historia y por suerte (y lucha) va cambiando lentamente. Pensemos en la educación, al principio no las dejaban estudiar, luego estudiar cosas que hicieran feliz a los hombres, luego que estudiaran lo que quieran, pero que no ejercieran, ahora pueden estudiar y ejercer. Todas estas trabas e impedimentos, están relacionados con reducir la independencia de las mujeres (en general) y que ellas dependan económicamente de un hombre que las mantenga… o se vean expuestas a sufrir el acoso social.
Porque cuando alguien sale de ese orden es atacado socialmente: Una mujer que se acuesta con muchos hombres es una puta. Un hombre que se queda en casa a cuidar a los chicos mientras su mujer sale a trabajar es un vago o un homosexual. Una mujer que hace el trabajo de un hombre “es medio macho”. Un hombre sensible o que baila es homosexual o poco hombre.