Comentario #69310

Daniel Franz
Daniel Franz el 15 de abril de 2017 23:16 en La venganza será terrible del 13/04/2017 dijo:

¿Somos realmente seres individuales? Nuevamente, depende de nuestro grado de percepción, o también se puede decir, del grado de expansión de nuestra conciencia. Sri Ramana Maharshi usaba una metáfora que era más o menos así:

Suponga que ud va al cine a ver una película.
La función todavía no empieza, las luces de la sala están prendidas. Mira para adelante y lo único que ve es una gran pantalla, perfectamente blanca y uniforme (si el cine es más o menos bueno).
Las luces se apagan, comienza la proyección de la película.
Aparecen personajes, muy distintos entre sí: distintos sexos, razas, religiones, nacionalidades e ideologías políticas. Hay pobres y ricos. Hay traiciones y actos heroicos, hay violencia y paz, amor y odio. La gente en la película se mueve en general de acuerdo a sus propios intereses particulares, defienden por todos los medios “su” ser individual, “su” familia, “sus” amigos, “su” patria (parece que es una película de Stallone). Hay gente que nace y gente que muere. Por ahí hay una escena en el mar. Por allá aparece un gran incendio. Es medio rara esta película, la verdad.

THE END.

Se vuelven a prender las luces de la sala. Ud mira para adelante y vuelve a ver la gran pantalla en blanco. Todo el tiempo estuvo ahí, aunque ud no la veía, porque estaba enfocado en la película. Está igual que antes, no ha sido afectada en lo más mínimo por toda la vorágine de sucesos que pasaron por ella; no está mojada por el agua aparente ni quemada por el fuego aparente (aquí me viene a la mente “Las Ruinas Circulares” de Borges). En ese momento uno recuerda que lo que llamamos “película” no es otra cosa que una serie de impactos de rayos luminosos de distintas frecuencias sobre la pantalla.

La película es todo diversidad, la pantalla en blanco es todo unidad. Cuando ud me habla de que somos seres individuales, construibles culturalmente, etc, me está contando la película que se proyecta sobre la pantalla, y es un punto de vista muy válido.
El místico, en cambio, sólo ve la pantalla todo el tiempo (¿para qué pagará la entrada al cine?, se preguntará ud con toda razón).
Para él todos los personajes y sucesos no son otra cosa que puntos de luz sobre la pantalla.
El místico es alguien se ha identificado, se ha hecho Uno, en conciencia, con la pantalla del Absoluto, inmutable, sobre la cual se proyecta la película de lo relativo, cambiante. Él ama por igual a todos los personajes (entre los cuales, por supuesto, está aquél que antes solía llamar "yo"!), porque comprende que todos tienen que tener su lugar para hacer la película entretenida, variada e interesante.
Son puntos de vista diferentes, igualmente válidos, pero NO equivalentes. Uno es real, el otro es ilusorio. Uno es absoluto, el otro es relativo.

Esto que le digo NO es una teoría ni una intuición. Es lo que el místico VE, es lo que él SABE, de manera directa y más allá de toda duda.
Ud tiene todo el derecho de creer o no en lo que le estoy diciendo. Aun más, ud NO DEBE creer en lo que le estoy diciendo, ud debe, si está lo suficientemente motivado, tratar de ver. Entiendo y hago mías todas sus dudas y escepticismos, que sólo se disiparán cuando dejemos de intuir, especular, suponer, afirmar, negar, etc (es decir, cuando dejemos de prestar atención a los juegos malabares de la mente, cuya misión es mantenernos atentos a la película) y también empecemos a VER.

¿Por qué no podemos ver ahora? La culpa, como siempre, la tiene M.M.
(Maha Maya, la Gran Ilusión).

(Otra escena de la película: un personaje le dice a otro “Oh, tú sabes, John, tú y yo somos tan diferentes!...”).