Comentarios (6)

Daniel Franz
Daniel Franz el 14 de abril de 2017 10:40 en La venganza será terrible del 13/04/2017 dijo:

Muy bueno el informe de los astronautas! Mucha chispa.
¿Pero entonces los astronautas son casi todos uruguayos? ¿Neil Armstrong sería el famoso "Pocho" Armstrong de Malvín?
Mmmm ese aspecto del informe me genera algunas dudas por varias razones, pero hay una que me parece concluyente: nunca vi una foto de un astronauta con mate en la mano y termo bajo el brazo.

Daniel Franz
Daniel Franz el 14 de abril de 2017 10:54 en La venganza será terrible del 13/04/2017 dijo:

Sobre la parte inicial: no alcanzo a entender a qué se refieren con “La Grieta” sobre la que la gente de la televisión rusa entrevistó a Dolina.

“En general, estamos solos, somos islas”. ¿Es cierta esa expresión de Dolina? Yo diría: depende de nuestro grado de percepción. O también diría: depende del apego que tengamos a lo que parece ser (en esta ilusión optica de la conciencia en la que vivimos casi todos en general) nuestra pequeña isla.
Cuanto mayor el grado de percepción, menos parecemos islas y más un solo continente.
Ya que decía Dolina (con mucha razón) que la poesía puede servir como uno de esos “puente efímeros”entre islas, recuerdo uno que viene a propósito de este tema:

No man is an island,
Entire of itself,
Every man is a piece of the continent,
A part of the main.
If a clod be washed away by the sea,
Europe is the less.
As well as if a promontory were.
As well as if a manor of thy friend's
Or of thine own were:
Any man's death diminishes me,
Because I am involved in mankind,
And therefore never send to know for whom the bell tolls;
It tolls for thee.

(John Donne)

Daniel Franz
Daniel Franz el 14 de abril de 2017 14:52 en La venganza será terrible del 13/04/2017 dijo:

(Poema, a propósito, que Hemingway reproduce al comienzo de su novela "Por quien Doblan las Campanas", y que también inspiró su título (For Whom the Bell Tolls)).

Agregaría algo más sobre el tema: el clímax de la conciencia de unidad de la vida es el que alcanzaron los grandes maestros espirituales. Buda o Jesús no necesitaban de puentes (efímeros o permanentes) para sentirse Uno con la totalidad del universo, y con sus hermanos en particular.
Aquello de que Jesús "asumió como propios los pecados del mundo" no es sólo una frase bonita; nos da una (pálida) idea del grado de conciencia alcanzado por este gran maestro.

(Por cierto: un abrazo a la comunidad cristiana en esta semana en que celebran la vida y las enseñanzas de Jesús. Ojalá que algo de ese espíritu permanezca en nosotros más allá de esta semana).

Enoch Soames
Enoch Soames el 14 de abril de 2017 22:02 en La venganza será terrible del 13/04/2017 dijo:

No entiendo porqué considera que somos hermanos Franz. Somos seres individuales que nos unimos a otros por intereses personales. Somos seres construibles culturalmente. No existe una verdad. La verdad es la verdad del más fuerte. El mas fuerte construye la cultura preponderante y dicta si se va a amar o a odiar al projimo, si seremos solidarios o mezquinos pero nuestra naturaleza del animal que somos es egoista y mientras escribo esto último tambien dudo porque no se que sentimientos movilizan al animal, pero lo que tengo claro es que el hombre en estado puro es un animal más...pero un animal que piensa y otra vez vuelven las dudas mientras afirmo esto. Dicen que los estupidos no dudan jamas. Debe ser algo maravilloso.
Lo cierto para ambos es que hoy es viernes, que este es el foro de Venganzas del pasado y los dos tenemos varios intereses en común. Eso ya es bastante. Feliz viernes Franz.

Daniel Franz
Daniel Franz el 15 de abril de 2017 23:16 en La venganza será terrible del 13/04/2017 dijo:

¿Somos realmente seres individuales? Nuevamente, depende de nuestro grado de percepción, o también se puede decir, del grado de expansión de nuestra conciencia. Sri Ramana Maharshi usaba una metáfora que era más o menos así:

Suponga que ud va al cine a ver una película.
La función todavía no empieza, las luces de la sala están prendidas. Mira para adelante y lo único que ve es una gran pantalla, perfectamente blanca y uniforme (si el cine es más o menos bueno).
Las luces se apagan, comienza la proyección de la película.
Aparecen personajes, muy distintos entre sí: distintos sexos, razas, religiones, nacionalidades e ideologías políticas. Hay pobres y ricos. Hay traiciones y actos heroicos, hay violencia y paz, amor y odio. La gente en la película se mueve en general de acuerdo a sus propios intereses particulares, defienden por todos los medios “su” ser individual, “su” familia, “sus” amigos, “su” patria (parece que es una película de Stallone). Hay gente que nace y gente que muere. Por ahí hay una escena en el mar. Por allá aparece un gran incendio. Es medio rara esta película, la verdad.

THE END.

Se vuelven a prender las luces de la sala. Ud mira para adelante y vuelve a ver la gran pantalla en blanco. Todo el tiempo estuvo ahí, aunque ud no la veía, porque estaba enfocado en la película. Está igual que antes, no ha sido afectada en lo más mínimo por toda la vorágine de sucesos que pasaron por ella; no está mojada por el agua aparente ni quemada por el fuego aparente (aquí me viene a la mente “Las Ruinas Circulares” de Borges). En ese momento uno recuerda que lo que llamamos “película” no es otra cosa que una serie de impactos de rayos luminosos de distintas frecuencias sobre la pantalla.

La película es todo diversidad, la pantalla en blanco es todo unidad. Cuando ud me habla de que somos seres individuales, construibles culturalmente, etc, me está contando la película que se proyecta sobre la pantalla, y es un punto de vista muy válido.
El místico, en cambio, sólo ve la pantalla todo el tiempo (¿para qué pagará la entrada al cine?, se preguntará ud con toda razón).
Para él todos los personajes y sucesos no son otra cosa que puntos de luz sobre la pantalla.
El místico es alguien se ha identificado, se ha hecho Uno, en conciencia, con la pantalla del Absoluto, inmutable, sobre la cual se proyecta la película de lo relativo, cambiante. Él ama por igual a todos los personajes (entre los cuales, por supuesto, está aquél que antes solía llamar "yo"!), porque comprende que todos tienen que tener su lugar para hacer la película entretenida, variada e interesante.
Son puntos de vista diferentes, igualmente válidos, pero NO equivalentes. Uno es real, el otro es ilusorio. Uno es absoluto, el otro es relativo.

Esto que le digo NO es una teoría ni una intuición. Es lo que el místico VE, es lo que él SABE, de manera directa y más allá de toda duda.
Ud tiene todo el derecho de creer o no en lo que le estoy diciendo. Aun más, ud NO DEBE creer en lo que le estoy diciendo, ud debe, si está lo suficientemente motivado, tratar de ver. Entiendo y hago mías todas sus dudas y escepticismos, que sólo se disiparán cuando dejemos de intuir, especular, suponer, afirmar, negar, etc (es decir, cuando dejemos de prestar atención a los juegos malabares de la mente, cuya misión es mantenernos atentos a la película) y también empecemos a VER.

¿Por qué no podemos ver ahora? La culpa, como siempre, la tiene M.M.
(Maha Maya, la Gran Ilusión).

(Otra escena de la película: un personaje le dice a otro “Oh, tú sabes, John, tú y yo somos tan diferentes!...”).