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Daniel Franz

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En Venganzas del Pasado desde el 19 de noviembre de 2015 12:47

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Daniel Franz el 13 de marzo de 2017 14:08 en La venganza será terrible del 09/03/2017 dijo:

Creo que en sus diálogos con Dolina, Barton hace un doble juego con habilidad magistral: por un lado representa la voz de la sensatez, del sentido común, ante los vuelos absurdos de Dolina, pero por otro lado alimenta ese absurdo, con una naturalidad tal que lo hace parecer un diálogo coherente y lógico.
Es como un colchón que suaviza los choques entre lo lógico y lo absurdo, o también podría decirse que los concilia. Los diálogos que se generan con Dolina muchas veces son dignos de Ionesco. Hace un tiempo me referí a otro diálogo, en el cual Dolina empezó presentándose como un eximio tirador de dardos, y finalmente luego de varias idas y vueltas terminó confesando que nunca había tirado ninguno. El comentario de Barton ante esa confesión creo que es genial: “¡Ah, hubiera empezado por ahí!”. No hubo un choque o un salto abrupto, no hubo un “¡pero señor, entonces me estuvo mintiendo groseramente hasta ahora!”. Barton suaviza, amalgama, ensambla lo absurdo y lo lógico, y los integra a un todo coherente (absurdamente coherente).

En japonés, la palabra “Barton” y la palabra “qué lo parió” son la misma, por lo menos para mí.

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Daniel Franz el 13 de marzo de 2017 07:33 en La venganza será terrible del 09/03/2017 dijo:

Diálogo (aproximado) tomado de un programa reciente:

Dolina: Vivir en la ciudad es mucho más peligroso que vivir en la selva. ¿Qué probabilidades hay de que a ud se lo coma un tigre en la selva? Eeeeh… el 50%. En cambio, ¿probabilidades de ser atropellado por un ómnibus acá en la puerta? El 100.

Barton: Sí, incluso puede ser atropellado por el “100” mismo, que pasa por acá…

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Daniel Franz el 10 de marzo de 2017 21:07 en La venganza será terrible del 09/03/2017 dijo:

Está bien, Mariano, son opiniones… Lo que no le voy a discutir es que Dolina es el alma de LVST. Sin Dolina no habría programa; sin Barton tal vez podría haberlo, aunque creo que la simbiosis que se ha creado entre ambos es muy fuerte y a Dolina le costaría mucho sobreponerse a su ausencia.

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Daniel Franz el 10 de marzo de 2017 09:39 en La venganza será terrible del 09/03/2017 dijo:

Los 33 Orientales como motivo de torta cuando alguien cumple ese mismo número de años es muy apropiado, sobre todo porque la torta representa perfectamente a la playa de "La Graseada" (nombre original de la playa, que la historia posterior renombró poéticamente como "La Agraciada").

Volvió el cuento de las toallas con los nombres de los días! Ya se extrañaba. "Yo no me llamo Jueves", ja, ja.

Hoy no le dieron tregua a Rolón, pobre. Creo que tendría que ir un día al programa para hacer sus descargos. Si eso ocurre, yo Dolina lo recibiría diciéndole: "cómo le va licenciado, acá con Barton siempre comentamos 'qué buen muchacho este Rolón', ay sí. ¿Noverdá Patricio?".

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Daniel Franz el 8 de marzo de 2017 10:46 en La venganza será terrible del 07/03/2017 dijo:

Así que Barton es piscis, lo sospeché desde un principio. Como colega le digo, Patricio: no se preocupe, hay cosas peores en la vida, aunque en este momento no se me ocurre ninguna.

Confusión importante (aunque muy graciosa) es la de Dolina, haciendo la clásica ensalada astrología + místicos + energía + vibración + todopasaxalgo = hato de chantas y supersticiosos. Agregamos el reiki y el feng-shui, y estamos completos, cerrá y vamos.

Nuevamente le digo, mi querido Alejandro: tiene buena parte de razón, hay mucho chanta y mucha superstición. Hay muchas puertas allí, pero hay una (o tal vez más de una) que es la correcta. O tal vez todas son correctas, en la medida en que nos acerquen un poco más a la correcta. En fin, como quiera que sea, hay una puerta que le permitirá comenzar a entender quién es ud en realidad. Es donde encontrará las respuestas que necesita (y que ud busca, aunque busca donde no están, porque busca afuera) para comenzar a entender el sentido de la vida, y así, en particular, dejar de angustiarse tanto como se angustia por la muerte.
Creo que hay que darse un baño de humildad (enjabonando bien las partes donde se han adherido los prejuicios) y tratar de escuchar con atención lo que tienen para decirnos los grandes maestros. No para tratar de entenderlos intelectualmente; nunca se podrá entender así a un místico. El místico no es un filósofo, no elucubra hipótesis ni teorías. Ellos vienen de otra región del conocimiento. No llegaron a la fuente del conocimiento con el precario y limitado vehículo del intelecto, lo cual es una tarea imposible: el vehículo se desintegrará mucho antes de llegar. Como en la famosa metáfora de Sri Ramakrishna, es como si estuviésemos hechos de sal y nos zambulléramos en el océano con la intención de medir su profundidad. Nunca podríamos llegar al fondo del océano (o al menos, no de la forma en que entramos a él, como individuos separados).
Los místicos vienen de la fuente misma, porque se han hecho uno con la fuente. No ven la realidad a través del vidrio oscuro de la limitada personalidad e intelecto. Ven la luz directamente, sin velos. O mejor dicho: no “ven” la luz, SON la luz.

Las palabras de los místicos no son para ser razonadas ni discutidas, no son para decir “estoy a favor” o “estoy en contra”. Están mucho más allá del plano relativo (aunque tengan que expresarse, inevitablemente, en el plano relativo mediante el instrumento imperfecto del lenguaje humano). Con las palabras de los grandes místicos sólo pueden hacerse dos cosas: rechazarlas completamente como absurdas, o bien ser golpeados, avasallados y aniquilados por ellas como verdades evidentes, que no necesitan ninguna demostración.

Si tenemos mucha suerte, sentiremos al menos una vibración, o una energía. Es que al final, todo pasa por algo.

Daniel Franz
Daniel Franz el 7 de marzo de 2017 22:57 en La venganza será terrible del 06/03/2017 dijo:

Creo Viyi que Mariano tuvo la mejor intención de ayudarte, a partir de que tú dijiste “No entiendo por qué la máquina me cambió la estructura de mi texto”, “agregó señalamientos que no usé”, etc.
Te explicó o te dirigió hacia la forma correcta de hacer las cosas, para que no te volviera a ocurrir aquello de lo que te habías lamentado. Estoy absolutamente convencido de que no tuvo ninguna intención de humillarte.

Entiendo que haya sido un mal día para vos. Todos los tenemos. Creo que en los malos días es mejor hacer voto de silencio, en la medida de lo posible, y eso incluye al teclado. Romper el silencio es muy probablemente equivalente a herir a alguien, tal vez con una herida que puede durar y doler mucho tiempo (afortunadamente no va a ser este caso particular, por cierto).

También entiendo que el gran amor que sientes por Dolina, y la idealización que haces de él, te haga hipersensible a cualquier cosa que pueda decirse, o a expresiones que el mismo Dolina pueda tener, y que revelen que tal vez no se corresponde totalmente con la imagen idealizada que te has formado de él.
Conozco bien ese amor, porque lo he experimentado, y hasta cierto punto puede decirse que aun lo experimento. También he experimentado esas pequeñas decepciones. Los grandes amores terrenales son un excelente, diría inmejorable, punto de partida. Creo que nuestra misión en el mundo es tratar de expandirlo, tratar de hacerlo trascender el punto focal, hasta que se desborde y derrame hacia todos los seres. Estoy convencido de que para eso, en definitiva, estamos aquí: para transformarnos en el amor mismo.

Te mando un abrazo, y deseo que todo cambie para mejor en tu vida, ya sea que decidas o no continuar participando de este foro.

Daniel Franz
Daniel Franz el 7 de marzo de 2017 00:50 en La venganza será terrible del 02/03/2017 dijo:

Una isla desierta, qué bueno… al menos por un tiempo. Sólo pido algunos pocos libros, y en lo posible poder arreglármelas para comer todos los días. Y una ducha (una cascada podría calificar como tal). Al respecto es muy conocida la experiencia del escritor estadounidense Henry David Thoreau, que se construyó una modesta cabaña en un bosque a orillas de un lago (aun existían ese tipo de lugares despoblados en el Massachussets de fines del siglo xix) donde vivió en total soledad por unos dos años, después de lo cual volvió a la civilización. Luego, relató esa experiencia en su obra más conocida “Walden, mi vida en los bosques”.

Es una experiencia que tiene algo del gusano que se mete en la crisálida (introspección, retiro del mundo) para salir convertido en un ser totalmente distinto, capaz de volar, de despegarse de las visiones a ras del piso.
Claro, hay que ver si ha llegado el momento oportuno. El gusano no tiene ninguna duda; de alguna manera sabe que debe emprender la gran metamorfosis de su vida, y nunca se equivoca. En cambio, el momento adecuado para la gran metamorfosis espiritual que aguarda al ser humano es mucho más difícil de predecir, y puede ser que de la crisálida emerja el mismo gusano de antes, o uno aun peor. Debe haber, creo yo, una cierta insatisfacción acumulada con la vida de pequeños burgueses que todos, quien más quien menos, llevamos en el mundo material. Debe haber una cierta rebeldía a conformarnos con la simple adaptación social, con la persecusión de los objetivos materiales y hedonísticos detrás de los cuales todo el mundo parece alinearse, sin que nadie, aparentemente, asombrosamente, se cuestione nada, ni por un momento. Debe haber una cierta sensación (o al menos, necesidad de creer) que hemos nacido (si es que etc) para otra cosa, para alcanzar objetivos mucho más altos.
Contemplándonos como seres humanos, uno a veces se pregunta:

“Usted que se desliza
sobre el tiempo,
usted que saca punta
y se persigna”

“¿cómo hace noche a noche
para cerrar los ojos
sin una sola deuda
sin una sola deuda
sin una sola sola sola deuda?”

(Mario Benedetti, “Poemas de la Oficina”) (si hubiera puesto “duda” en vez de “deuda” no hubiese sido mucha diferencia, creo yo).

Daniel Franz
Daniel Franz el 28 de febrero de 2017 22:34 en La venganza será terrible del 24/02/2017 dijo:

Aclaro, porque de la forma en que lo expresé quedó confuso, que el que dijo “Si no fuera por la muerte, yo sería feliz” no fue Siddharta sino Dolina, en la entrevista de la que estamos hablando.

¡Y es que para eso está la muerte! Y para eso están sus precursores, sus anunciadores: el dolor, la enfermedad, la vejez… Para que no nos quedemos tranquilos y despreocupados disfrutando de los placeres sensoriales. Para que no nos conformemos con la pequeña felicidad precaria, relativa, limitada del mundo sensorial. Para que crezcamos. Para impulsarnos a la superación del dolor y de la misma muerte, y acceder a la felicidad completa y absoluta, como hizo Siddharta, como hizo Jesús, y todos los grandes maestros.

La muerte, vista desde abajo (para seguir con el ejemplo), es una desgracia, un castigo, una realidad aborrecible, detestable, cuyo recuerdo nos puede impedir hasta “disfrutar de una fiesta de cumpleaños” (Dolina).

Parados en el pupitre de la clase de Robin Williams (espero que hayan visto la película, si no nada de lo que estoy diciendo tiene sentido. Alguno me podrá decir: "ni siquiera así tiene sentido". ¡Bueno, señor!), la muerte es una pieza clave, necesaria, imprescindible del maravilloso engranaje del universo. La vida (relativa) sin muerte (relativa) sería un absurdo total. Sería una invitación a quedarnos en la relatividad por siempre. El universo quiere vernos crecer. Quiere que el hijo pródigo, que una vez se fue de casa y que ahora pasa hambre en tierras extrañas, comiendo las cáscaras vacías de este mundo material, un día se levante y diga: “Volveré. Regresaré a la casa de mi padre, donde nada me faltará”.

Daniel Franz
Daniel Franz el 27 de febrero de 2017 20:18 en La venganza será terrible del 24/02/2017 dijo:

No, no digo que la respuesta de Dolina revele egolatría, lo que revela es que él cree (creencia que es ampliamente predominante) que "es" un ego, es decir, una personalidad, un complejo cuerpo/mente finito, limitado, cambiante, perecible.
Esa creencia (equivocada, falsa) es la fuente y origen de todas las angustias y preocupaciones que aquejan a la humanidad (una vez que se han satisfecho las necesidades más básicas) y que se manifiestan en Dolina de una manera quizás más aguda que en la mayoría, debido seguramente a su mayor capacidad intelectual, como se puede apreciar en el resto de la entrevista, en la cual predomina el pesimismo, el dolor, la angustia ante paso del tiempo y ante la muerte. Su gran inteligencia le impide, muy razonablemente, creer en una persistencia de ese ego cambiante y relativo (que él cree ser) más allá de la muerte.

La angustia de Dolina es la que todos tenemos que enfrentar en algún momento de nuestra evolución espiritual, cuando nos hacemos plenamente conscientes de nuestra propia finitud. Es la angustia del príncipe Siddharta Gautama en el palacio de su padre, rodeado de lujos y placeres, y al mismo tiempo totalmente impedido de disfrutarlos, profundamente angustiado por las amenazas de la enfermedad, la vejez y la muerte a la vuelta de la esquina. "Si no fuera por la muerte, yo sería feliz" dice en un momento. Es necesario un salto audaz, como el que dio Siddharta para transformarse en el Buda, el iluminado, o más precisamente "el que ha despertado". No es necesario, como Siddharta, abandonar el palacio e internarse en los bosques, ni someterse a austeridades extremas. Pero sí se necesita algo así como subirse al pupitre (como en "La Sociedad de los Poetas Muertos") y contemplar la vida desde otro punto de vista. Desde abajo, desde el ego, todo se ve limitado, finito, cambiante, relativo, efímero. No hay solidez, no hay un punto de apoyo firme. Las promesas de las diferentes iglesias de una vida eterna parecen difusas, inconsistentes, cuando no directamente absurdas. Todo lleva al pesimismo y a la desesperanza.
Quizás desde otra perspectiva, veamos la vida como es en realidad: infinita, ilimitada, absoluta...
Y entonces tal vez, como Siddharta, despertemos!

Daniel Franz
Daniel Franz el 27 de febrero de 2017 09:37 en La venganza será terrible del 24/02/2017 dijo:

De la entrevista a Dolina en el link posteado por Enoch:
Periodista: “¿Cómo te llevás con el ego? ¿Qué relación tenés con el ego?”
Dolina: "No tengo una relación con el ego. Soy el ego".

(Comentario: Mmmmmm... si no entendemos que no somos el ego, se hace todo muy difícil...o imposible más bien).

Daniel Franz
Daniel Franz el 27 de febrero de 2017 01:06 en La venganza será terrible del 22/02/2017 dijo:

Excepción a lo dicho antes: sólo el "ego del devoto", del que ha fundido su identidad en el Ser Universal, en lo Absoluto, y sólo retiene un mínimo rastro de identidad personal para poder venerarlo, y para poder ayudar a otros, es, al decir de Sri Ramakrishna Paramahamsa (¿y quién podría contradecirlo?) un ego inofensivo.
Y sin dudas, ese era el caso de este gran maestro espiritual.

Daniel Franz
Daniel Franz el 26 de febrero de 2017 23:23 en La venganza será terrible del 22/02/2017 dijo:

En este tema de si las expresiones de Dolina "las dice el personaje" o "las dice Dolina" muchas veces hay que hilar fino. Me queda claro que Dolina no es una señora que no sabe dónde comprar las entradas, y también que cuando hace chistes sobre el neoliberalismo, está dando su propia opinión, aunque de una forma humorística. Nadie puede llamarse a engaño en estos casos, pero hay otros que son más difíciles de determinar.

Hace poco un oyente le escribía, bastante enojado al parecer, porque Dolina -interpretando un personaje- había hablado del "sentido de superioridad moral que siempre tiene el vegetariano". El que contestó primero fue Barton, que tomó la expresión de Dolina simplemente como algo que había "dicho el personaje", y le dijo a Dolina: "bueno, ud tampoco es una señora, ni tampoco vende huevos,...", etc. Dolina, agarrándose de esa cuerda que le tiraba su compañero, continuó por esa línea: "no, ni tampoco tengo una empresa de transporte...", etc, para terminar diciendo algo así como: "lo que pasa es que hay que entender lo que es la ficción, si no, es todo muy difícil" (ninguneo innecesario en mi opinión).

Yo creo que el oyente entendió perfectamente, aunque no creo que haya que enojarse: es la opinión de Dolina, una opinión tan válida como cualquier otra, en este tema como en cualquier otro. Pero lo cierto es que no sólo en esa oportunidad, sino en muchas otras, Dolina se burla de los vegetarianos, de los que "no comen nada que tenga cara", incluyéndolos dentro de un "paquete mental", digamos, donde también está Greenpeace y otros movimientos a favor de la ecología y los derechos de los animales, adjudicándoles siempre una cierta afectación y un sentido de superioridad moral.

Y como vegetariano le digo, Dolina: creo que tiene buena parte de razón. Hay vegetarianos "militantes", los que siempre están tratando de hacerle ver al carnívoro lo mala persona que es por comer carne, que encuadran perfectamente en su expresión. El que cree ser mejor que otros por el hecho de no comer carne, ciertamente está muy extraviado. El ego es muy hábil y siempre busca sentirse mejor o superior a los demás de mil maneras, y el "ego de santidad" es tan malo y negativo como cualquier otro.
De cualquier manera no creo que ese sea el común denominador, al menos de los vegetarianos que conozco (que no son muchos, en verdad), aunque entiendo que la imagen estereotipada es la que habitualmente critica y ridiculiza Dolina, y con buena parte de razón, en la medida que se corresponda con la realidad en muchos casos.
No sé si es su caso, pero el autoexamen de conciencia siempre es un buen ejercicio, amigo oyente. Un ejercicio para hacer 24 x 365 horas al año (24 x 366 los bisiestos).